Entrevista en Por Fin

Luis Pérez Gil: "Es interesante ver que la presión a los países por parte de EEUU siempre es a los más débiles de su entorno"

Hablamos con Luis Pérez Gil, analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos y profesor de Derecho Constitucional, sobre la situación en Cuba

ondacero.es

Madrid |

En el último mes, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han entrado en una fase de alta tensión marcada por una combinación de presión política, crisis interna en la isla y primeros contactos diplomáticos aún incipientes… Hace unas horas el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmaba que será un gran honor para él tomar Cuba.

Hablamos de un contexto ya deteriorado por el endurecimiento del embargo y, especialmente, por la presión de Washington para bloquear el suministro energético a la isla. La estrategia estadounidense se apoya en un elemento clave: Cuba atraviesa una de las crisis más graves desde el fin de la era de los Castro.

Durante los primeros días de marzo, el propio Trump ha endurecido el tono de forma notable, afirmando que el sistema cubano está “en sus últimos momentos” y que el Gobierno de La Habana “va a caer muy pronto”, al tiempo que reconoce la existencia de contactos entre ambos países. El mensaje desde la Casa Blanca es claro: presión máxima combinada con una negociación condicionada.

En paralelo, desde Cuba el tono es muy distinto. El Gobierno de Miguel Díaz-Canel insiste en que las negociaciones están “en fases iniciales” y lejos de cualquier acuerdo. Cuba defiende el diálogo, pero siempre bajo el principio de soberanía y sin aceptar injerencias externas, en un intento de ganar margen en una negociación muy asimétrica.

¿Qué sabemos de las negociaciones entre ambos países? Pues según adelanta The New York Times la Administración del presidente de Estados Unidos ha planteado la posibilidad de que Miguel Díaz-Canel abandone el poder. Ese mismo medio señala que Washington no está presionando para que se tomen medidas contra miembros de la familia de Fidel Castro, quienes continúan siendo figuras influyentes dentro del aparato de poder del país.

¿Cómo se encuentra la isla y los cubanos? Pues sumergida en una crisis interna sin precedentes. Cuba ha sufrido en el último año y medio 6 apagones masivos, desabastecimiento y un colapso energético provocado en gran parte por la falta de combustible, tras meses sin recibir petróleo. La situación ha derivado en protestas sociales y ha dejado al Gobierno cubano en una posición especialmente vulnerable. Para contrarrestar este tipo de protestas e intentar aliviar la tensión con Washington, Díaz-Canel va a permitir a sus ciudadanos en el exterior invertir en empresas privadas en la isla.

Una relación marcada por la incertidumbre, donde el peso del pasado —la era de los Castro— sigue condicionando el presente, mientras el futuro de la isla se decide bajo una presión creciente.

Por eso, hablamos con Luis Pérez Gil, analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos y profesor de Derecho Constitucional, sobre la situación.