DÍMELO BIEN

Judith González: "'Mezuquear', 'escarrapicharse' o 'añurgar' son verbos que ya casi no es posible escuchar hoy en día"

Nuestra colaboradora y filóloga favorita, Judith González, nos acompaña en un recorrido por San Martín de Castañar y el léxico tradicional salmantino

ondacero.es

Madrid | 16.07.2022 10:33

Hace poco Judith González estaba pasando unos días por la Sierra de Francia, en la provincia de Salamanca, y llegó a un pueblito llamado San Martín del Castañar. Cuál no sería su grata sorpresa al descubrir, paseando por él, que todas las calles de ese pueblo estaban decoradas con unas jardineras, unos maceteros alargados hechos con tablas de madera, con frases y expresiones grabadas en una de sus caras.

Judith estuvo bastante tiempo en este pueblo, siguiendo la yincana de las jardineras, asegurándose de que las había visto todas. Y es que las frases grabadas en los tablones de madera no tienen ningún desperdicio. Son, de hecho, expresiones propias de la forma de habla tradicional y popular de la Sierra de Francia.

Hay algunas que tal vez hemos podido oír como Aviaros que van candar la botica o Echamos la peoná para arreglar el camino. El avío, como sustantivo, se refiere a la provisión que llevaban los pastores y la gente del campo para alimentarse hasta que volvían al pueblo o al cortijo, el táper de la época, vaya… Como verbo, aviar procede del latín vía, esto es, ‘camino’ y significa tanto ‘apresurarse' como ‘preparar o disponer algo para el camino’.

Junto a estos avíos y peonás (el trabajo de un jornalero en un día), hay otras expresiones en esos maceteros que son… para nota: ¿Cuántos de nosotros sabríamos cumplir con un orden como sujeta los banastos con la reata, os la repito, sujeta los banastos con la reata? Nos aventuramos a decir que tenemos que atar un tipo de cesto grande de mimbre con alguna cuerda o correa.

Igualmente críptico nos puede parecer esto de con el biendro le doy la vuelta a la palva, el biendro o bieldo, forma que también he encontrado documentada, es una especie de rastrillo y la palva es la mies que está tendida en la era, el cereal que está para recoger.

Para la leña también nos ofrece otra palabra este pueblo, (preparas las tarmas para los frejones, dice otro macetero), las tarmas son una leña delgada, como una rama desgajada del árbol, y es una palabra que también se emplea en Extremadura, León y por Asturias.

Hay truquillos como limpiar la chimenea con la achibarba, una especie de arbusto de la zona. Hay insultos como Eres un gurriato que no haces más que estorbar y consejos como no te envaigas con el camino, o sea, que no entretengas. Aunque ya os decimos que en este pueblo te entretienes...

Verbos como mezuquear, escarrapicharse, (te escarrapichaste encima del burro dice la frase de la jardinera) o añurgar (que se refiere a ahogarse o atragantarse al comer). Son verbos que ya casi no es posible escuchar hoy en día, pero hay también otros más conocidos, verbos que sí decimos, pero que aquí podemos encontrar en versión pueblo: Se está abarcando el tejado o me voy a remudar para ir a misa. Remudar, como versión de mudar, es total.

Es una iniciativa sencilla que ni es difícil de llevar a la práctica ni requiere una inversión costosa, pero que consigue que el paseo por el pueblo sea una experiencia diferente, y lo hace con tan solo recuperar expresiones que tal vez todos en esa zona han oído decir a sus abuelos alguna vez.

Sencillo, bonito y, además, útil. Porque muchas de esas palabras, de esos verbos y esos sustantivos se acabaran por perder, serán otra pequeña víctima de la España vaciada. Recogerlas y ponerlas a la vista de todos los que pasan por delante ya despierta la curiosidad: un interés lingüístico, pero también un interés social; porque junto a esas palabras hay modos y costumbres que, con el tiempo, inevitablemente también desaparecen.