LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Dar ahora por primera vez a las mujeres un tímido derecho al voto, es un anacronismo más que un terremoto"

Marta García Aller reflexiona sobre la decisión del Papa Francisco de permitir que las mujeres y los laicos puedan votar por primera vez en el Sínodo de los obispos, decisión que los cronistas califican de "revolucionaria" y "vanguardista".

Marta García Aller

Madrid | 27.04.2023 08:22

Marta García Aller: "Dar ahora por primera vez a las mujeres un tímido derecho al voto, es un anacronismo más que un terremoto"

Creía que el dudoso honor de ser el último lugar en haber aprobado el derecho al voto femenino lo tendría Arabia Saudí. Era difícil llegar aún más tarde. Fue en 2015 cuando se autorizó votar a las saudíes. No está mal. Pero hay otro lugar donde el sufragio femenino llega aún más tarde. Está en Europa.

Parece algo de otro tiempo, ¿verdad? Hace más de cien años que las mujeres pudieron votar por primera vez en Nueva Zelanda, que fue el primer país en autorizar el voto femenino. A Nueva Zelanda le siguieron Australia (1902); Finlandia (1906); Noruega (1913); Dinamarca (1915); Reino Unido, Polonia, y Rusia (1918). Un año después lo aprobaron Islandia, Bélgica, Alemania y, Suecia. Hace un siglo de esto.

En Europa damos tan por hecho el sufragio universal que se nos olvida lo que costó. Las sufragistas se pasaron años manifestándose, entrando en la cárcel y haciendo huelgas de hambre. En España se aprobó en 1931, pero hay lugares en Europa donde las mujeres tuvieron que esperar muchísimo más.

En Suiza fue escandalosamente tarde, en 1971. Pero más escandaloso resulta que haya un sitio en el que llega ahora. Y solo a medias. Y es escandaloso que ese lugar en el que las mujeres van a votar por primera vez esté en Europa. Es Ciudad del Vaticano.

El Papa Francisco ha decidido conceder el derecho al voto a las mujeres en los sínodos de obispos. Hasta ahora solo los hombres tenían derecho a voto en este organismo vaticano. Las mujeres habían formado parte de él como observadoras o expertas, pero sin poder expresar sus opiniones. Llevaban décadas pidiéndolo. La nueva norma permite que cinco religiosas se unan a cinco religiosos como representantes de las órdenes y puedan votar. Aunque el Papa ha ratificado la prohibición de que las mujeres se puedan ordenar como sacerdotes.

Las crónicas que nos llegan desde el Vaticano explican que es una decisión revolucionaria y vanguardista. Qué quieres que te diga. Dar a las mujeres el derecho al voto a estas alturas lo que recuerda es lo discriminada que está la mujer en la Iglesia Católica. Aunque el Vaticano, año 2023, no es el último lugar en autorizar votar a las mujeres. Falta Afganistán.

¿Moraleja?

Dar ahora por primera vez a las mujeres un tímido derecho al voto, es un anacronismo más que un terremoto.