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el comentario de de la morena

José Ramón de la Morena: "Pensé que Setién triunfaría manejando el vestuario del Barça, pero ahora lo dudo mucho"

José Ramón de la Morena analiza en Más de uno el papel de Setién en el Barcelona.

José Ramón de la Morena
   | 30/06/2020

Siempre fui admirador de Setién, primero como futbolista y después como entrenador. Con sus luces y sus sombras. Con su personalidad atrevida, su inteligencia indiscutible, y su apuesta siempre arriesgada por el fútbol técnico y artístico. Con sus sombras, en algunas posturas un poco arrogantes para defender sus ideas, porque todo es discutible en cuanto a tácticas, estilos y estrategias. Pensé que era justa la oportunidad que le llegaba en el Barça. Pensé que podía triunfar manejando ese vestuario plagado de estrellas, pero ahora lo dudo mucho, porque no ha logrado sintonizarles, y tampoco tiene una guardia pretoriana en el vestuario, como suelen crearse muchos entrenadores, que es la que le defienden ante el presidente y la prensa, y a los que el entrenador cuida y protege en las renovaciones de sus contratos. Así está montado esto.

Setién llegó a un vestuario hecho, que no le debía ningún agradecimiento, y cuando ha querido impartir sus clases, creo que los más listos de la clase dejaron de prestarle atención, porque ellos siguen pensando en la llegada de Xavi, que es uno de la pandilla. Y puede que llegue Xavi, aunque tal vez, cuando llegue, la pandilla ya sea cuadrilla de veteranos… para un equipo de veteranos, y tampoco lo tendrá fácil Xavi para hacérselo entender a los de su pandilla. Esta noche frente al Atleti, esos jugadores del Barça mantendrán a Setién en el banquillo o le harán lo que le han hecho los del Valencia a Celades, que fue cesado ayer. Pero Celades ya sabía que venía a un club donde el presidente dijo que su obligación era callar y obedecer... y eso lo cumplió, pero le faltó ganar. Deja el Valencia César, que en esas condiciones sabe que no puede ser director deportivo de nada. En Singapur siguen pensando que compraron una fábrica en vez de un club histórico.