La guerra en Irán continúa y el encarecimiento de la energía está aumentando cada vez más la presión sobre la economía de España. Tal y como explica José Carlos Díez en 'El Faro Económico' de Más de uno, la inflación en nuestro país se ha disparado hasta el 5%, mientras que los salarios suben, pero no llegan a ese nivel, se quedan en el 3%, una diferencia que ya se empieza a notar en el consumo y en el empleo: "Ya les está afectando negativamente".
"El problema es que las empresas no se quedan con ese dinero, sino que va a los países donde importamos el gas y el petróleo. Estados Unidos, Rusia, Argelia y Oriente Medio, principalmente", explica.
Ante esta situación, el experto asegura que el Gobierno prevé prorrogar las rebajas fiscales aplicadas a la gasolina y la electricidad, y explica que estas medidas están bien porque contribuyen a contener la inflación, pero afirma la necesidad de extender este apoyo a otros sectores afectados por el encarecimiento energético: "Principalmente, al sector agroindustrial".
El economista también ve "deseable" que Bruselas "baje el coste de emisión de dióxido de carbono para limitar el impacto sobre la inflación", y que el conjunto de las administraciones públicas —comunidades y ayuntamientos— también controlen en común el gasto. "Pero estando en precampaña, esto va a ser más complicado", asegura.

