Dos ataques de Israel alejan cualquier posibilidad de que Estados Unidos ponga fin a esta guerra. Por si es que Donald Trump de verdad decía en serio que esto duraría como mucho dos o tres días.
El más impactante es el que ha matado al ministro de Inteligencia de Irán y que confirma que Israel tiene atrapada a toda la cúpula de la teocracía y en cuanto un ministro agita la barba, lo liquida al momento.
El más relevante sin embargo es el que ha tenido como objetivo el mayor yacimiento de gas del mundo. Mientras todas las naciones occidentales, incluido Estados Unidos, tratan de contener el precio de la energía mediante la liberación de reservas estratégicas, el ataque al yacimiento de gas de South Pars en Irán, la mayor instalación de este tipo en el mundo, que Teherán comparte con Qatar ha vuelto a disparar el precio de la energia.
Los ayatolás pierden una importante fuente de ingresos pero la economía mundial se resiente, porque si sube el petróleo y el gas… sube todo.
Y además Irán ha anunciado una respuesta.
La Guardia Revolucionaria de Irán ha emitido órdenes de evacuación para cinco instalaciones energéticas de Emiratos Árabes, Catar y Arabia Saudí. Ha declarado los complejos petroquímicos y las refinerías del Golfo como objetivos legítimos.
El precio del petróleo se ha disparado hacia los 110 dólares el barril
Las nuevas informaciones del conflicto
Mientras enterraban al cargo más antiguo de la revolución islámica, Ali Larijani, Israel liquidaba al ministro de Inteligencia, Esmail Khatib, una figura clave en la represión de las recientes protestas en Teherán.
El régimen ha confirmado la noticia a media tarde de este miércoles, con el mensaje de condolencia del presidente del país, el reformista Masoud Pezeshkian, que tildó de "cobarde asesinato".
Israel ya ha matado a cientos de cargos y funcionarios del régimen, empezando por su líder Supremo, Alï Jamenei, hasta el jefe de seguridad nacional, Ali Larijani.
Lo que persigue es el colapso del régimen mediante su descabezamiento, para que luego, en el caos, sean los rebeldes iraníes los que completen el trabajo y derroquen al régimen.
Los efectos de la guerra en España y las medidas del Gobierno
Si el Gobierno demora la presentación de las medidas para paliar los efectos de la crisis energética desatada por la guerra es porque una vez más hay divergencias internas. Sumar necesita ser ambicioso y demostrar que es capaz de forzar al PSOE a ir más lejos de lo que pretende.
Por eso le advertía Núñez Feijóo a Sánchez en la sesión de control, que no se le ocurriera embutir un nuevo decreto ómnibus.
El ministerio de Economía no quiere precisar pero ya ha anticipado que esta no es la invasión de Ucrania y luego es verdad que una economía no puede funcionar con el pulmón artificial del subsidio.
Pero en la tradicional política de Sumar, cualquier excusa es buena para avanzar un poquito más en el intervencionismo, así que quiere colar de nuevo medidas de intervención en el mercado de la vivienda que nada tienen que ver con la crisis de Irán y que previsiblemente arruinarían cualquier posibilidad de que el decreto anticrisis fuera aprobado en el Congreso, porque la mayoría de la cámara, tal y como se ha demostrado hasta la saciedad, rechaza las medidas de intervención en el mercado de la vivienda.
Pero en esas están, discutiendo en privado y también en público, aunque con una apariencia bienhumorada. Oigan la escena que se ha vivido hoy en el Congreso
Estaban preguntándole a Félix Bolaños si se aprobarían medidas sobre vivienda y pasaba por allí Mónica García y contestaba "seguro" Una escenificación simpática y muy ilustrativa de lo que ocurre de puertas adentro en el consejo de ministros. Claro, es que lo que aquí está ocurriendo es en primer lugar una disputa en el gobierno de coalición.
Porque Sumar necesita que las ayudas sean mucho más ambiciosas y esa no es la intención del Ministerio de Economía, que con buen criterio asegura que esta no es la guerra de Ucrania y que hay que ser prudente.
Ahora lo que es una maniobra de lo más torticero es justificar la demora en la presentación de los Presupuestos al rumbo de la guerra en Irán, porque el proyecto de las cuentas del Estado tenía que estar presentado no antes de que cayera el misil sobre Teherán. Antes de que Nicolás Maduro fuera extirpado de Miraflores!!!
Pero para la vicepresidenta Montero, ejemplo de ultraactividad, es una buena excusa.

