Hay que sobreponerse. Estas reminiscencias de aquel tiempo indeseable de la pandemia son insoportables… los mismos epidemiólogos, el caos del cogobernanza, el seguimiento al minuto, palabras como cuarentena, confinamiento, contactos, asintomáticos… pero este caso es bien diferente aunque solo sea por algunas circunstancias muy relevantes.
La infección de hantavirus parece acotada y sí, es un virus que aunque con una letalidad muy considerable y que se ha transmitido de humano a humano, es mucho menos contagioso. Pero ojo, porque tampoco es lo que se dijo desde el principio. A veces el mensaje de tranquilidad es tan apresurado y paradójicamente tan ansioso, que solo consigue preocupar más. Así que lo mejor es contar lo que sabemos sin tratar a los ciudadanos como niños.
De hecho ya ha comenzado el rastreo de contactos de las 30 personas que desembarcaron en Santa Elena el 24 de abril. Ratreo de contactos y monitorización.
Así que aquí estamos siguiendo al minuto la travesía de un barco que ha partido desde Cabo Verde rumbo a Tenerife para, finalmente, fondear a una distancia prudencial del puerto. Porque la presión de Fernando Clavijo, el presidente de Canarias, ha surtido efecto y ha obligado al gobierno central a una modificación de sus planes.
Del miedo a la cuarentena a la realidad de la cepa
No estamos ante una ciudad del tamaño de Wuhan sumida en la catástrofe, pero tampoco esto es lo que nos decían en un principio, porque hay una razonable preocupación por los contactos que hayan establecido los 30 que se bajaron en Santa Elena. Y a eso se suma en España lo que ya podríamos llamar el caos de la cuarentena. Ahora les explico.
Las divergencias, discrepancias, enfrentamientos y contradicciones no sólo se están produciendo entre los distintos niveles de la administración. Entre el gobierno central y los gobiernos autonómicos, sino dentro del mismo Gobierno de la nación. Y por eso a esta hora es imposible saber si los 14 españoles que desembarquen en Tenerife serán conducidos al Hospital Gómez Ulla de Madrid para someterse a una cuarentena o si solo lo harán aquellos que lo deseen (si es algo que se deja a su voluntad).
Si uno atiende a lo que dice la ministra de Defensa Margarita Robles, la cuarentena será voluntaria y sólo serán atendido en el Gómez Ulla aquellos que así lo deseen. La de Sanidad, en cambio, Mónica García, asegura que dispone de los instrumentos necesarios para imponer el aislamiento. Lo decía en TVE.
Así que lo que transmite el gobierno a esta hora es una gran descoordinación en lo fundamental, que es qué se debe hacer con los tripulantes del barco que ahora regresan a España. El Gobierno también transmite una imagen caótica en su relacion con las comunidades autónomas.
Después de anunciar que se ponga como se ponga el presidente canario, los tripulantes serían desembarcados en el puerto de Granadilla de Abona… El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha adelantado que el crucero afectado por el brote de hantavirus no atracará en el archipiélago y la evacuación de los pasajeros será con una lancha.
Bien, situación general. Esta misma tarde la Organización Mundial de la Salud ha confirmado que cinco de los ocho casos sospechosos del barco han dado positivo en hantavirus.
Y en el Hospital universitario de Ámsterdam hay una paciente cuyo caso es especialmente preocupante por lo que puede significar si se confirma su infeccion. Es una azafata de la compañía aérea KLM que no estaba en el barco. El pasado 25 de abril, estuvo en contacto con la mujer neerlandesa fallecida en Johannesburgo, y que abordó el aparato después de que falleciera su esposo por el virus.
La pasajera, que permaneció dentro unos tres cuartos de hora, estaba ya demasiado enferma para viajar y fue llevada a tierra. De confirmarse este sería el primer contagio fuera del barco y como es natural todos los pasajeros de ese vuelo en el que viajaba la azafata han sido ya alertados.
Por eso les digo que la preocupación es real. Hay mensajes de tranquilidad que a base de repetirse una y otra vez solo contribuyen a la contrario. A intranquilizar. Creo que lo más tranquilizados es ofrecer la informacion de lo que está ocurriendo y lo cierto es que sí que hay preocupación, no hay motivos para la alarma pero se está estudiando un posible contagio fuera del buque origen de la infeccion, por lo tanto ya no estaría acotada a la tripulación del barco.
A bordo del avión viajaban más de 300 personas. Así que aunque las autoridades sanitarias holandesas consideran que el contagio de la azafata es una posibilidad muy pequeña se está siguiendo con mucha atención el caso de esta paciente.

