Da miedo pronunciar las dos palabras guerra mundial, pero es difícil encontrar otra fórmula para definirlo si uno repasa todos los países que están implicados en el conflicto
Irán ha activado el modo martirio y los guardianes de la revolución han decidido atacar a sus vecinos suníes.Hasta en Chipre, territorio de la Unión Europea, han impactado los misiles iraníes.
Vamos a ordenar la información que está anegándolo todo. Vamos a dividir el frente militar, el frente diplomático y el frente económico.
En cuanto a la guerra, mientras Irán lanza dentelladas como un perro acorralado, Donald Trump no descarta una misión terrestre, que implicaría una invasión
Estados Unidos emitió un comunicado con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Jordania, Kuwait y Qatar, en el que condenaron los "ataques indiscriminados e imprudentes con misiles y drones" en "territorios soberanos en toda la región". La nota advierte que los gobiernos firmantes se reservan el "derecho a la legítima defensa frente a estos ataques".
El Líbano vuelve a ser un teatro de guerra
Israel no sólo ha sobrevolado de nuevo Teherán con sus aviones sino que ha iniciado operaciones de castigo contra todos los proxies de Irán en la región. Grupos como Hizballah que actúan como avanzadillas chiíes en los territorios vecinos de Israel.
En cuanto al frente diplomático. Es muy destacable la división europea. Bruselas está otra vez en tierra de nadie pidiendo contención y utilizando el lenguaje del deeply concerned que no significa nada. Mientras tanto París, Berlín y Reino Unidos se han alineado claramente con Trump y colaborarán con su guerra como aliados.
En el lado exactamente contrario está España. Estados Unidos retira aviones de Rota ante la negativa de España de usar sus bases para el ataque contra Irán
La ministra de Defensa, Margarita Robles, afirma que "no se ha dado ningún tipo de asistencia" y condiciona la autorización a "un amparo internacional".
Y en cuanto al frente económico: La guerra ha provocado caídas de vértigo en las Bolsasy subidas pronunciadas del gas natural y el petróleo que, de mantenerse en el tiempo, tendrían traducción directa en las facturas de los ciudadanos. Pero es que además, el comercio marítimo amenaza caos por el cierre del estrecho de Ormuz.
El presidente Trump ha comparecido para asegurar que Estados Unidos continuará atacando a Irán durante el tiempo que sea necesario para dejarlo incapaz de representar una amenaza, lo que indica que una guerra en expansión en Oriente Próximo podría continuar durante semanas. 4 o cinco semanas. El régimen iraní, decapitado en las primeras horas de la campaña estadounidense-israelí que comenzó el sábado, ha respondido atacando al menos nueve países en todo Oriente Próximo. La expectativa de Irán era que, al restringir el transporte de petróleo a través del Estrecho de Ormuz y perturbar el tráfico aéreo, causaría un dolor insoportable a las naciones del Golfo que dependen tanto de los trabajadores expatriados, el turismo y el comercio exterior. No ha funcionado y lo que han hecho es movilizar a las monarquías suníes del Golfo.
En una comparecencia en la Casa Blanca. Trump ha enumerado cuatro objetivos de la guerra: destruir las capacidades de misiles de Irán, "aniquilar" su armada, impedir que Irán obtenga armas nucleares y garantizar que "el régimen iraní" no pueda seguir financiando a representantes regionales. En esa lista no se menciona ningún cambio de régimen, aunque ha descrito al régimen iraní como "enfermo" y "siniestro". ¿Cuál es el objetivo? ¿Qué es lo que permitiría decir Misión Cumplida? Todavía no es fácil saberlo.
La sirenas suenan en Tel Aviv y en otras ciudades de Israel. La Fuerzas de Defensa Israelí han lanzado ataques contra Teherán y Beirut. Después de que Hizballah se movilizara a las órdenes de su patrocinador Irán, Israel ha decidido emprender una nueva guerra en el Líbano para borrar del mapa a la milicia terrorista.
Regresamos a Líbano, otro de los escenarios de esta guerra. De hecho Chipre dice que los drones que dañaron la base británica fueron lanzados desde el Líbano y habrían sido lanzados por Hizballah. Israel ha anunciado represalias en todo el país contra esta avanzadilla iraní en su país vecino.
Chipre es territorio de la Unión Europea y hasta allí han llegado los ataques desesperados de Irán. En Europa hay división. París, Berlín y Londres se alinean contra a las actuaciones de Irán. Bruselas en cambio pide contención y respeto al orden internacional.
Y España dentro de Europa es la que mantiene la posición más antiamericana. No sólo critica la actuación militar de EEUU e Israel y rechaza que se usen sus bases militares. Eso ha provocado la ira del entorno de Trump y de senadores estadounidenses como Lindsay Graham.
Y en cuanto al frente económico: La guerra ha provocado caídas de vértigo en las Bolsasy subidas pronunciadas del gas natural y el petróleo que, de mantenerse en el tiempo, tendrían traducción directa en las facturas de los ciudadanos. Pero es que además, el comercio marítimo amenaza caos por el cierre del estrecho de Ormuz.

