Déjame que te cuente que no solo Trump ha perdido las elecciones de mitad de mandato. También Elon Musk, que invirtió más de 200 millones de dólares de su propio dinero para que los republicanos ganaran el Senado de Texas y perdió. Vaya si perdió. El resultado de las elecciones en EEUU parece marcar el principio del fin de Donald Trump. El hombre más poderoso y el hombre más rico del mundo anoche perdieron las elecciones.
Las elecciones en EEUU parece marcar el principio del fin de Donald Trump
Trump instó a los estadounidenses que votaran como si él fuera en la papeleta. Y eso han hecho. La inflación galopante y las reflexiones de Trump sobre los traseros musculosos de los candidatos republicanos no han mitigado la estrepitosa derrota.
Los demócratas lo han ganado casi todo en las elecciones de mitad de mandato. Texas, Iowa, Kansas, Ohio, las dos Carolinas y Maine. Territorios improbables para los demócratas que llevaban más de 40 años siendo republicanos han dejado de serlo.
Los votantes que le apoyaron hace dos años cuando prometió controlar la inflación no han recibido bien que el combustible esté por las nubes desde la guerra en Irán, sobre todo si creían en su promesa de no iniciar nuevas guerras. No debe de haber ayudado tampoco a que Trump aprovechara los mítines para presumir de lo bien que va la bolsa.
Sus ex votantes parecen haberse ido dando cuenta de que el hombre que quería ser visto como un candidato antiélites y antisistema, es un magnate inmobiliario de 80 años que invierte como un multimillonario al que le importa sobre todo su propia fortuna.
El hombre que quería ser visto como un candidato antiélites y antisistema, es un magnate inmobiliario de 80 años
La derrota de Musk
También fracasa Elon Musk, que había vinculado su fortuna (la mayor del planeta) a Texas desde que trasladó la sede de Tesla a ese estado, construyendo su propia ciudad en el sur de Texas llamada Starbase, un centro de lanzamiento de cohetes que alberga la sede de SpaceX.
En Texas ganó el candidato demócrata James Talarico, que ni siquiera había nacido la última vez que un demócrata ganó un escaño en el Senado de Texas. Musk no solo había desplegado su poderío financiero contra Talarico, también sus algoritmos, y utilizó su plataforma X para alimentar teorías conspirativas sobre el demócrata como que tenía problemas mentales. Esta vez, no funcionó.
También ha fracaso Trump en su empeño de elegir a dedo a los candidatos. Es verdad que su nombre no iba en la papeleta. Pero sus candidatos predilectos, sí. Y sus enchufes parecen haber resultado contraproducentes.
Y también ha perdido las elecciones para el poderosísimo Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC), que gastó mucho dinero intentando derrotar a Abdul El-Sayed en Michigan. El-Sayed se convertirá en el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos, tras haber obtenido también una amplia victoria, también entre la mayoría del voto judío.
La derrota tan contundente en las elecciones de mitad de mandato suponen un rechazo rotundo en todo el país al presidente, a sus aliados y a sus políticas de los últimos 21 meses. Es su mayor derrota hasta la fecha. Mayor de lo que los propios demócratas esperaban.
¿Es por los precios de la gasolina? ¿Por la guerra en Irán? ¿Por la brutalidad de las deportaciones y encarcelamientos de su policía migratoria a ciudadanos perfectamente integrados en la comunidad mientras celebran la fiesta de cumpleaños de sus hijos? ¿Por el aumento de la corrupción y la obscenidad con la que la familia Trump se ha lucrado en su regreso al cargo? ¿O por una mezcla de todo ello?
Entre las consecuencias de la derrota de Trump hay dos muy evidentes: la primera, que los republicanos están empezando a preparar su sucesión. Y mientras está por ver si el fin de Trump es o no el fin del trumpismo, la gran incógnita es cómo será el final de mandato de Trump. En estos dos años que le quedan en el cargo, ahora que va teniendo menos que perder, puede ser aún más imprevisible.
Puente da un vuelco a la campaña electoral
Y lo que está pasando tras la dimisión ayer de Óscar Puente es que la campaña electoral ha dado otro vuelco. El Partido Socialista, que hasta ayer a las 9 de la noche defendía que la dignidad de la gestión tras el accidente de Urda estaba en que Óscar Puente no dimitiera, en dar la cara, que eso era lo digno, ahora defiende que lo mejor que podía hacer Puente era dimitir. En cinco minutos, pasaron de defender la continuidad de Puente a aplaudir su dimisión, con la misma naturalidad, con la misma incoherencia.
El presidente Sánchez ha elegido para sustituirse a Puente a lo más diferente a Puente que tenía en su gabinete: al vicepresidente Carlos Cuerpo. El ministro de Economía, además del mejor valorado, es también el que tiene un perfil de gestor más pronunciado.
Sánchez ha elegido para sustituirse a Puente a lo más diferente a Puente que tenía en su gabinete: al vicepresidente Carlos Cuerpo
Y la primera gestión del vicepresidente Cuerpo, recién estrenado ministro de Transportes, ha sido reunirse con el presidente de ADIF. Y, según acabamos de saber, Luis Pedro Marco de la Peña le ha presentado su dimisión. Una renunció a que se suma a la de ayer de Óscar Puente que fue quien lo nombró en septiembre de 2024. La decisión, una semana después del accidente de Urda, mantiene el foco sobre la empresa pública y el posible error humano señalado por el Ministerio de Transportes.
El discurso de Moncloa ahora es alabar la dignidad del ex ministro Puente por dimitir, que lo digno era irse, que no son como los demás, pero a la vez sostienen que hasta el último minuto no supieron que Puente se iba ni tampoco el presidente quería que se fuera. Es decir, según esto, el presidente Sánchez sí es como los demás.
Quedan 25 días para ir a las urnas. Y desde que se convocaron las elecciones, esta campaña ya ha sido la campaña de Maricarmen, la de la vivienda y la acampada, la de Ceuta, la del amor… La dimisión de Óscar Puente, en seguida, parecerá lejana. Lo que no se va a olvidar es el accidente de Urda. La Catedral de Toledo acogerá el martes, 10 de noviembre, el funeral por las 69 víctimas de la tragedia en Urda.

