Déjame que te cuente de dónde viene la expresión el último mono. Hoy es muy necesaria en la crónica política. El último mono viene de imaginar cómo cruzaría un grupo de monos un río. La idea es que uno de ellos se agarraría a la rama más cercana a la orilla, y el siguiente se agarraría a este y el siguiente al otro, como haciendo una cadena que les permitiera ir tomando impulso para ir lanzándose.
Y así, uno a uno, podrían ir cruzando a la otra orilla ayudados por el impulso de los demás. Todos recibirían impulso, claro, todos salvo el último mono. Al quedarse solo, no hay ningún mono que le ayude a balancearse y no podría impulsarse solo para cruzar el río. De ahí que se llame el último mono al menos importante.
Sin embargo, en la crisis de Ceuta, el último mono ha sido el primero en saltar. En dimitir. Después de llevar semanas diciendo que no hubo avisos del CNI y comprobar que sí esta semana, con la desclasificación de documentos en propia meta que se ha hecho el Gobierno, ya ha dimitido el primer responsable político. El que menos responsabilidad tenía de todos.
En la crisis de Ceuta, el último mono ha sido el primero en saltar
El único que reconoce haber recibido el aviso del CNI y haberlo transmitido. No el delegado del Gobierno en Ceuta. Ni el jefe del Delegado del Gobierno. Ni el ministro. Ni el jefe del ministro, claro. Estos siguen diciendo que no sabían nada. Como si no saber fuera lo que les excusa en vez de lo que les condena.
El que ha dimitido es el jefe de gabinete del delegado de Gobierno. Que, aunque lleve lo de 'jefe' en el cargo, en realidad, es el menos jefe de todos.
Gonzalo Sanz, el jefe de gabinete del delegado del Gobierno, ha sido el primero (y el único) en asumir responsabilidades y renunciar a su cargo. Y lo hace desafiando la versión oficial de su jefe, y del jefe de su jefe, y del jefe del jefe de su jefe. Un día antes de la entrada masiva, en la que se alertaba del asalto, Sanz dice que trasladó esa información al Gobierno.
Dice que sí que informó a sus superiores del aviso del CNI. En Delegación de Gobierno no solo niegan que hubiera tal aviso y que, por supuesto, se enterasen de él, puestos a negar niegan incluso que esto sea una dimisión. Unas horas después de conocerse que Gonzalo Sanz renunciaba al cargo, en Delegación de Gobierno aseguran que no ha dimitido él, que si ha dimitido es porque se lo han pedido.
El jefe de gabinete de Delegación de Gobierno no es el único que afirma que se ignoraron sus advertencias. También el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha desvelado hoy que el Gobierno central ignoró sus advertencias, y no fueron pocas:
Así que seis semanas después de la llegada sin precedentes de entre 70.000 y 80.000 personas a Ceuta, 48 horas después de que se desclasificaran los documentos que prueban que sí hubo alertas de que algo grave estaba a punto de pasar, el único que ha asumido responsabilidades por la mala gestión es… el último mono.
El resto siguen sujetándose unos a otros, enganchados en una cadena de negaciones, a un lado y otro de la frontera. Saltarla de un lado al otro le costó la vida a más de 140 personas de cuya vida nadie quiere hacerse responsable.
Tiempo tenemos esta tarde en La Brújula para hablar de mucho más que de política, hablaremos de dónde estábamos ese fatídico 11 de septiembre de 2001. Y dónde no estaba hoy el presidente de EEUU, Donald Trump, que no ha querido estar en Nueva York porque no le iban a dejar dar un discurso, así que lo ha dado en el Pentágono.
Los protagonistas del 11-S, día para la memoria, son las víctimas. Memoria que cada vez es más necesario refrescar porque uno de cada tres estadounidenses ni siquiera había nacido el 11-S.
Una Diada dividida
Y como cada 11 de septiembre, Cataluña celebra su Diada Nacional, este año marcada por el enfrentamiento entre independentistas y el auge de Aliança Catalana en las encuestas. Ayer se enfrentaron en el Fossar organizaciones del entorno de la CUP con los seguidores de Silvia Orriols, que aprovechó la víspera para calentar la Diada
Y esta tarde se han sucedido en las calles de Barcelona distintas manifestaciones: la de la CUP, que inició su propia manifestación desde Urquinaona y la independentista de ANC. En el bloque de Aliança Catalana coreaban consignas contra Puigdemont, al que han acusado de traidor durante la manifestación.
Lejos quedan aquellas Diadas que mostraban unidad en el independentismo. El secretario general de Junts, Jordi Turull, reconoce que hay mucha gente enfadada. Más explícito ha sido Junqueras cargando contra Silvia Orriols, advirtiendo que la identidad catalana no puede convertirse en un 'búnker cada vez más pequeño y aislado'.
Lejos quedan aquellas Diadas que mostraban unidad en el independentismo
Lejos de hacerse cada vez más pequeño, el partido de extrema derecha de Orriols cada vez crece más en las encuestas y podría situarse como primera fuerza independentista. Pasaría de 2 escaños en 2024 a 28 si hubiera elecciones. También sube Vox, que obtendría entre 13 y 15 escaños.
Esta mañana en su discurso de la Diada que en Cataluña, el president Illa hacía un discurso por la convivencia y diciendo que el odio no tiene cabida. Los sondeos, sin embargo, dicen que los partidos que más suben son los más anti-inmigración, que no están haciendo precisamente campaña por la convivencia sino por la expulsión de los inmigrantes. La "normalización" en Cataluña que prometió el president Illa para superar el procés no está yendo según lo previsto.

