El paseo puede comenzar temprano, cuando el casco antiguo muestra el característico color dorado de la piedra franca de Villamayor, un material que absorbe la luz del sol y adquiere cálidos tonos de miel. Nuestro recorrido conduce hasta la Plaza Mayor, a la que Uceta describe como "el salón monumental Salamanca a cielo abierto". Sus soportales, balcones de hierro y medallones de reyes conforman uno de los espacios más representativos de la ciudad, lleno de cafeterías, restaurantes y establecimientos de repostería, como Santa Lucía, conocida por sus hornazos. Desde allí, la Rúa Mayor conecta la plaza con la catedral. En el camino aparecen la Casa de las Conchas, con más de trescientas conchas esculpidas en su fachada, y La Clerecía, antiguo símbolo del poder de la Compañía de Jesús.

La Universidad y las dos catedrales
Otro punto imprescindible es la Universidad de Salamanca, donde los visitantes buscan la famosa rana situada sobre una calavera en su fachada plateresca. Enrique Domínguez Uceta también destaca el Cielo de Salamanca, con las pinturas de Fernando Gallego, y la cátedra de Fray Luis de León, vinculada a su célebre expresión: "Decíamos ayer". El paseo continúa hasta la Catedral Vieja y la Catedral Nueva, que reúnen seis siglos de arquitectura. En el interior de la Catedral Nueva destacan sus altas naves y las vidrieras que proyectan tonos azules, rubíes y ámbar sobre el suelo.

Gastronomía salmantina: farinato, hornazo y jamón ibérico
Salamanca también se descubre a través del paladar. El farinato, elaborado con manteca, pan, harina, pimentón y comino, es uno de sus productos tradicionales. También sobresalen el jamón ibérico de Guijuelo y el hornazo, una empanada rellena de lomo adobado, chorizo y jamón curado. Las calles Van Dyck y San Pablo concentran bares, tabernas y establecimientos donde disfrutar de pinchos de brasa, patatas meneás y productos locales.

El Huerto de Calixto y Melibea y los paseos junto al Tormes
La naturaleza también forma parte del recorrido. El Huerto de Calixto y Melibea es un jardín romántico vinculado a los protagonistas de La Celestina, con vistas al río Tormes y al Puente Romano. Después de visitar el convento de San Esteban, el paseo desciende hasta las orillas del río, entre vegetación de ribera, aves y patos. Cruzar el Puente Romano permite contemplar el perfil monumental de Salamanca y sus catedrales.

Salamanca, una ciudad universitaria llena de vida
Al caer la tarde, los estudiantes toman las terrazas, las zonas verdes y las calles del casco antiguo, que se transforma en un espacio de animación con cientos de bares y restaurantes. Como resume Enrique Domínguez Uceta, Salamanca "es lo más opuesto a un museo frío que mira solo al pasado". Una ciudad cuya historia convive con una comunidad joven e internacional y en la que "su tiempo de esplendor no ha pasado, más bien sigue pasando".
Escucha el audio completo de este recorrido de Enrique Domínguez Uceta en Onda viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite los sábados y domingos, de 12:00 a 14:00h, presentado por Carles Lamelo.

