NAVEGAR EN CASAS-BARCO

Cómo recorrer Francia sin carné de navegación y pilotando tú mismo

Recorrer los canales de Francia a bordo de una casa-barco es una forma diferente de viajar que combina la libertad de una autocaravana con la experiencia de navegar. Elena del Amo ha vivido la experiencia y sabe de primera mano que este tipo de embarcaciones pueden pilotarse sin carné ni experiencia previa, tras una breve formación inicial antes de zarpar.

Elena del Amo

Madrid |

"Sin carné, sin saber nada de barcos, hasta el más torpe aprende en un pispás a manejar estas barcazas que se alquilan por media Francia", asevera Elena del Amo. Al recoger la embarcación, los viajeros reciben instrucciones para maniobrar, utilizar los sistemas de a bordo y superar las esclusas, el principal reto del recorrido. Después de esa explicación, "en nada estás al timón como si lo hubieras hecho toda la vida". Elena diferencia claramente esta experiencia de la navegación en mar abierto y recuerda que los canales carecen de olas y corrientes peligrosas. Además, estas casas-barco navegan a una velocidad inferior a los 10 kilómetros por hora, lo que convierte la experiencia en una opción apta para disfrutar en familia.

Barcos en los canales de Francia
Barcos en los canales de Francia | Pixabay

Una casa flotante para viajar con calma

Estas embarcaciones cuentan con camarotes, baño, cocina equipada y todo lo necesario para pasar varios días a bordo. Existen modelos para dos personas y otros con capacidad para más de diez ocupantes, además de distintas categorías según el nivel de confort. Los alquileres suelen durar una semana, aunque también es posible reservarlas por menos o más tiempo.

Canal du Midi a su paso por Toulouse
Canal du Midi a su paso por Toulouse | Pexels

Francia, el gran destino del turismo fluvial

Aunque existen canales navegables en otros países europeos, Francia concentra unos 8.500 kilómetros de vías fluviales. Entre las zonas más habituales para este tipo de viaje figuran el Canal du Midi, el sur del país, Borgoña, Bretaña o el valle del Loira. Elena del Amo recomienda reservar con varios meses de antelación, ya que la demanda es elevada, especialmente durante el verano. Explica además que algunas empresas permiten recoger el barco en un punto distinto al de inicio del recorrido si la reserva se realiza con suficiente tiempo.

Atardecer y neblina desde una casa-barco en Francia
Atardecer y neblina desde una casa-barco en Francia | Pixabay

Cómo transcurre la vida a bordo

La organización del viaje depende de cada grupo. Elena recuerda su experiencia recorriendo el Canal du Midi, combinando paseos por los pueblos, compras en mercados locales, comidas sencillas preparadas en el barco y cenas en restaurantes al final de la jornada. También señala que hay quienes llevan bicicletas para recorrer los alrededores de los canales o prefieren cocinar siempre a bordo.

Cuánto cuesta alquilar una casa-barco

El precio depende de la temporada, del tamaño y de la categoría de la embarcación. Como referencia, un barco sencillo para cuatro personas puede costar algo menos de 1.000 euros por semana en temporada baja y superar los 1.700 euros en julio o agosto. A ese importe hay que sumar el combustible y posibles extras, como bicicletas, aparcamiento vigilado o el traslado del vehículo. Pero, observa Elena del Amo, lo más importante es compartir el viaje con las personas adecuadas. En sus palabras, "más que para visitar, es un viaje para compartir tiempo con gente a la que quieres". Y concluye con otra reflexión sobre el ritmo del recorrido: "Navegando a 10 por hora no vas a conquistar Francia, pero sí puedes recuperar ese placer de ir sin prisas que algo hemos perdido en los viajes al uso."

Escucha el audio completo de este reportaje de Elena del Amo para Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00 h, presentado por Lorena Pérez Mansillas en su edición estival.