El exconcejal del partido Coalición por el Bierzo, del Ayuntamiento de Ponferrada, Pedro Muñoz, ha sido finalmente condenado a una pena de 16 años y 11 meses por delitos de maltrato familiar y de lesiones agravadas con las agravantes de parentesco y discriminación por razón de género, hacia su mujer, tras dejarla parapléjica por lanzarla desde el balcón de su finca en la localidad de Toreno, en León en 2020.
En un principio, fue condenado a 12 años de prisión. El fallo ahora ratificado le condena por un delito de maltrato habitual en el ámbito familiar (2 años y 6 meses) y otros tres delitos de maltrato en el ámbito familiar (que suponen dos condenas de 9 meses de prisión y una de 11 meses). Sumado a la condena de cárcel, el acusado deberá indemnizar con 1,5 millones de euros a su mujer, a la junta de Castilla y León con 97.000 euros y a los servicios de salud con 47.900 euros.
Condena ratificada
Tras la vista del caso, el Supremo rechazó los recursos presentados tanto por el propio acusado como por la acusación particular, y ratificó la decisión tomada previamente por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que a su vez había confirmado la sentencia original de la Audiencia de León, que condenaba a Pedro Muñoz a 12 años de cárcel.
Además, le inhabilitó para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena y le puso una restricción de 500 metros por las que el acusado, no puede acercarse al domicilio, puesto de trabajo ni ponerse en contacto con la víctima a través de ningún medio.
Un maltrato continuado a lo largo de los años
Según recoge la sentencia del Supremo, el acusado mostraba una actitud violenta y dominante continuada a lo largo de los años. Además, este comportamiento, venía acompañado de violencia física y mental, con duras palizas, humillaciones y aislamiento social. Como consecuencia de todo esto, la víctima presenta "síntomas de maltrato psicológico, sumisión y dependencia, signos de inestabilidad emocional, distorsión cognitiva, sentimiento de desesperanza e inutilidad afectación en áreas vitales a nivel social, familiar, laboral o de salud física y estrés postraumático con el consecuente malestar psicológico ante un deterioro del funcionamiento alto".
El día 20 de mayo de 2020 ocurrieron estos hechos. Esa noche, la víctima se encontraba haciendo las maletas, decidida a huir de ese infierno. Por desgracia, su agresor se dio cuenta y amenazó a la denunciante "¿… qué cojones estás haciendo?", "¿no te enteras de que solo muerta te puedes librar de mí?". Tras esto, comenzó a agredirla, llevándola hacia el balcón, mientras ella trataba de zafarse. En un intento desesperado, la víctima golpeó el ojo del denunciado y este, con intención de quitarle la vida, la arrogó por el balcón, sabiendo que había muchas posibilidades de que ella falleciera.
En la caída, se golpeó en la cabeza y cuello contra un pozo, quedando medio inconsciente en el suelo. El agresor, bajó al lugar y mientras decía 'zorra, hija de puta, ¿te has muerto ya?', decidido a matarla, asentándole patadas y puñetazos por todo el cuerpo, incluso llegando a utilizar un palo. Tras esta brutal agresión, a la víctima le quedaron varias secuelas como: paraplejia, daños cerebrales moderados, fracturas múltiples en costillas y columna, problemas neurológicos y sensoriales y secuelas estéticas y funcionales permanentes, necesitando ayuda para poder realizar cualquier actividad física.

