Una de las grandes historias que nos dejan los Juegos Olímpicos de Invierno es la de Nora Cornell, la deportista más joven de la expedición española que ha acudido a sus primeros Juegos Olímpicos después de haber superado una sobredosis de fentanilo que llegó a poner en duda su presencia en la competición.
Cornell es una de las principales referencias españolas en el snowboard y hace un año, durante una competición, sufrió un importante accidente que pudo tener fatales consecuencias.
Los paramédicos que llegaron a atenderla sobre el terreno entendieron que el impacto tras la caída podría haber afectado a una de sus vértebras, por lo que decidieron administrarle, como marca el protocolo, una dosis de fentanilo que no hizo efecto. Fue entonces cuando le suministraron una segunda que le llevó a sufrir una sobredosis que puso en duda su participación en los Juegos.
"Cometí un error grave que supuso una caída fatal para mi pecho y espalda. No la recuerdo muy bien, me quedé inconsciente y lo tengo bastante borroso (…) Caí con la espalda y la cabeza y me causó un neumotórax en el pulmón derecho", explica en Por Fin.
Fueron los médicos los que no supieron identificar en pista la lesión. "Se pensaban que tenía alguna fractura en alguna vértebra y eso me podía causar quedarme parapléjica (...) La primera dosis no me hizo el efecto esperado y me pusieron una segunda y fue demasiado para mi cuerpo. A la que bajó la adrenalina se dieron cuenta de que era demasiado", recuerda Cornell sobre el accidente.
Histórica participación
La de Nora Cornell en los Juegos de Milán-Cortina ha sido una participación histórica, ya que por primera vez una atleta española ha competido en Big Air y Slopstyle.
En ninguna de ambas pruebas ha conseguido clasificarse para la final, pero su esfuerzo para recuperarse después de haber sufrido un accidente de esas características la ha convertido, a sus 20 años, en una referencia del deporte español.
De momento, la expedición española ha logrado dos medallas en esquí de montaña en estos Juegos: el bronce de Ana Alonso y el histórico oro de Oriol Cardona. Hacía 54 años que un deportista español no se subía a lo más alto del cajón en unos Juegos Olímpicos de Invierno (Paquito Fernández Ochoa, 1972).
