VERANO Y CALOR

Qué hacer si te da un golpe de calor

La sucesión de olas de calor extremo que azota España en 2025 ha disparado las alertas sanitarias y ha provocado un aumento dramático de los casos de golpe de calor, una emergencia médica que puede ser mortal si no se actúa con rapidez

Rafa Sanz del Río

Madrid |

Alertas por altas temperaturas y riesgo de golpes de calor
Alertas por altas temperaturas y riesgo de golpes de calor | Getty Images

El verano de 2025 está dejando cifras alarmantes en España: en apenas seis meses, más de 2.100 personas han fallecido por causas relacionadas con temperaturas extremas, una cifra que ya supone el 68% de las muertes totales por calor registradas en todo 2024.

Junio ha batido récords históricos de temperatura, con medias de 23,6 °C en la península y máximas que han superado los 46 °C en el sur, lo que ha disparado la mortalidad, especialmente entre mayores de 65 años y colectivos vulnerables.

Cómo detectar un golpe de calor

El golpe de calor es una urgencia médica grave que puede aparecer de forma repentina tras la exposición a altas temperaturas, tanto en la calle como en interiores mal ventilados.

Síntomas de alarma:

- Temperatura corporal superior a 39-40 °C, sin causa infecciosa aparente

- Dolor de cabeza intenso y persistente

- Mareos, debilidad, confusión, desorientación o alteraciones en el comportamiento

- Náuseas, vómitos, sensación de calor sofocante

- Piel caliente, enrojecida y seca (sudoración ausente o muy escasa)

- Pulso acelerado y fuerte, respiración rápida

- Agotamiento extremo, calambres, desmayos o convulsiones en casos graves

Grupos de mayor riesgo: personas mayores (especialmente mayores de 75 años), niños pequeños, embarazadas, personas con enfermedades crónicas y quienes trabajan o hacen ejercicio al aire libre.

Qué hacer ante un golpe de calor

La rapidez de actuación es clave para evitar daños irreversibles o la muerte. Los expertos y los servicios de emergencia recomiendan:

1. Llamar al 112 o a emergencias sanitarias de inmediato.

2. Trasladar a la persona a un lugar fresco, a la sombra o ventilado.

3. Aflojar o quitar la ropa para facilitar la pérdida de calor.

4. Enfriar el cuerpo:

- Si es posible, sumergir a la persona en agua fresca (no helada) o aplicar paños húmedos y fríos en cuello, axilas e ingles.

- Abanicar y rociar con agua fresca.

5. Colocar a la persona tumbada, preferiblemente de lado si hay riesgo de vómito, para evitar atragantamientos.

6. Hidratar solo si está consciente y puede tragar, con pequeños sorbos de agua a temperatura ambiente. Evitar bebidas muy frías o con cafeína/alcohol.

Nunca usar hielo directamente ni provocar cambios bruscos de temperatura, ya que pueden causar complicaciones adicionales.

Prevención: la mejor herramienta

El Ministerio de Sanidad y los expertos insisten en:

  • Evitar la actividad física y la exposición al sol entre las 12:00 y las 17:00.
  • Mantenerse hidratado incluso sin sed.
  • Usar ropa ligera y transpirable, protegerse con sombrero y crema solar.
  • Ventilar viviendas por la noche y cerrar persianas durante el día.
  • Acudir a espacios climatizados si no se dispone de aire acondicionado.

Las cifras de 2025 confirman la gravedad del problema: solo en junio, 380 personas han muerto por calor, frente a las 32 del mismo mes en 2024, y la tendencia apunta a un verano especialmente letal si no se extreman las precauciones. La alerta es máxima: el golpe de calor puede ser mortal, pero es prevenible y, si se detecta a tiempo, puede tratarse con éxito.