En Tauste, el silencio que dejó el asesinato de Javier Sánchez y Esther Latorre se mezcla ahora con nuevas preguntas. Cinco días después del hallazgo de sus cadáveres, la investigación ha dado un paso decisivo: los dos detenidos por el doble homicidio han quedado privados de libertad por orden judicial.
La decisión llega después de una comparecencia de varias horas en los juzgados de Ejea de los Caballeros, en la misma provincia zaragozana. Los arrestados, identificados por medios locales como Carlota, hija mayor de las víctimas, y su pareja, Luis Carlos, no han prestado declaración ni ante la Guardia Civil ni ante la autoridad judicial. Ambos han sido trasladados a la prisión de Zuera.
La investigación pone el foco en los movimientos de la pareja
El caso permanece bajo secreto de sumario, pero las pesquisas han permitido avanzar en la reconstrucción de los desplazamientos de los sospechosos durante las horas que rodearon el crimen.
Según diversos medios, las cámaras de videovigilancia de Tauste habrían captado a la pareja en distintos puntos de la localidad el viernes por la tarde y, posteriormente, durante la madrugada. Las imágenes están siendo analizadas junto con otros elementos de la investigación para determinar qué recorrido realizaron y en qué momento estuvieron cerca de la vivienda de las víctimas.
Los investigadores también estudian los datos de geolocalización de los teléfonos móviles y otros indicios que podrían contribuir a establecer la cronología de los hechos. Algunas imágenes situarían a los detenidos desplazándose de madrugada desde la zona de la vivienda en dirección a Gallur, una localidad situada a unos diez kilómetros de Tauste y conectada por ferrocarril.
Todo ello forma parte de una investigación todavía abierta. La existencia de estos indicios no equivale a una declaración de culpabilidad, que únicamente podría establecerse mediante una resolución judicial firme.
Un crimen descubierto por familiares
Javier Sánchez y Esther Latorre fueron encontrados muertos durante la noche del sábado en su domicilio de Tauste, después de que familiares acudieran a la vivienda al no tener noticias de ellos. Ambos presentaban heridas producidas por arma blanca, según las informaciones difundidas tras el hallazgo.
La pareja había sido vista con anterioridad y, según las informaciones publicadas durante los primeros días de la investigación, no se apreciaron inicialmente indicios que apuntaran a un robo como explicación del crimen. La Guardia Civil asumió las pesquisas para esclarecer las circunstancias de las muertes y determinar quién pudo acceder a la vivienda y qué sucedió en su interior.
La detención de la hija mayor y de su pareja se produjo el lunes en Zaragoza, varios días después del hallazgo de los cuerpos. Ambos residían en un inmueble propiedad de los padres de ella, según publicó entonces "El País".
Javier Sánchez, una figura conocida en el campo aragonés
El impacto del crimen ha trascendido el ámbito estrictamente familiar. Javier Sánchez fue durante años uno de los rostros reconocibles del sindicalismo agrario aragonés. Ejerció como secretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) y mantuvo posteriormente su vinculación con la organización en el ámbito de las Cinco Villas.
Su trayectoria estuvo vinculada a la defensa de la agricultura familiar y de los intereses de los pequeños agricultores. En 2019, además, Sánchez figuró como cabeza de lista de Tauste Plural en las elecciones municipales de la localidad, mientras que Esther Latorre también formaba parte de aquella candidatura.
El matrimonio era asimismo conocido por su actividad social y política. La conmoción provocada por su muerte quedó patente el pasado lunes, cuando más de un millar de personas participaron en Tauste en un acto de homenaje. Compañeros del sector agrario, representantes políticos, familiares y vecinos reivindicaron entonces la trayectoria y el compromiso público de ambos.
La prisión provisional no cierra las incógnitas
El ingreso en prisión supone un nuevo capítulo en una investigación que todavía tiene numerosos interrogantes por resolver. La jueza deberá determinar, a partir de las diligencias practicadas y de las que continúen desarrollándose, qué ocurrió en la vivienda y qué responsabilidad pudo corresponder a cada uno de los detenidos.
La negativa de ambos a declarar deja por ahora sin conocer su versión de los acontecimientos. Mientras tanto, los investigadores continúan examinando grabaciones, datos de geolocalización y otros indicios para completar la secuencia temporal del crimen.
La vivienda donde fueron encontrados los cuerpos ya no permanece bajo custodia policial permanente. Medios aseguran que en la puerta, queda como recuerdo un ramo de rosas depositado por familiares. En el interior de la localidad, sin embargo, el caso continúa muy presente: el asesinato de una pareja conocida y querida ha convertido la investigación judicial en una herida todavía abierta para Tauste.

