El papa León XIV no necesitará ningún tratamiento adicional tras habérsele extirpado con éxito un cáncer en el pulmón, según confirmaron los exámenes histológicos definitivos, tal y como ha informado la Oficina de Prensa del Vaticano. "Hoy se han publicado los resultados de las pruebas histológicas y de biología molecular realizadas al material extirpado durante la cirugía del Santo Padre", señala el comunicado de la Santa Sede.
La nota, firmada por el médico personal del pontífice, Luigi Carbone, y el jefe del equipo quirúrgico, Stefano Margaritora, precisa que las pruebas confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma de pulmón y que la enfermedad se encontraba "localizada". "Una evaluación oncológica posterior confirmó que no era necesario ningún tratamiento adicional", concluye la comunicación.
El Santo Padre fue sometido a una operación por la cual se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho. El personal médico del Hospital Gemelli de Roma, donde estuvo ingresado durante cuatro días, confirmó que tenía un adenocarcinoma molecular. Si bien, la intervención salió "con éxito".
El sábado por la tarde fue dado de alta. Salió del complejo hospitalario por su propio pie, sonriente, y se paró a saludar al personal del hospital y a algunos fieles que le esperaban a la salida. Durante los días que permaneció ingresado, ofició una misa en una habitación.
Ya el domingo desde el Vaticano presidió el rezo del Ángelus, en el que agradeció "a todos" por las muestras de apoyo, así como a los médicos que le atendieron durante su estancia hospitalaria. El Pontífice anunció que ahora iba recuperar su actividad "gradualmente" con ayuda de Dios y las oraciones.
Además, tuvo unas palabras especiales para las personas que conviven día a día con alguna dolencia, porque su estancia en el Gemelli le ha permitido ver "de manera particular, la cercanía de aquellos a los que atraviesan una enfermedad".

