El continente europeo se encuentra atrapado en una ola de calor que hace que los registros meteorológicos sean inhabituales a estas alturas del año. Ciudades poco acostumbradas a las temperaturas extremas, como Londres o París, han alcanzado los 35 y 37 grados respectivamente en pleno mayo; unas regiones que, habitualmente en estas fechas, no deberían pasar de los 15ºC. En el programa Julia en la Onda, presentado por Julia Otero, se ha analizado junto a sus colaboradores este fenómeno meteorológico que mantiene en alerta al continente.
A través de los corresponsales de Onda Cero en Londres y París, el programa ha indagado en cómo el calor extremo colapsa a algunos ciudadanos cuyos hogares no están diseñados para soportar tales temperaturas, sino para lo contrario, para resguardarse del frío.
La explicación de este fenómeno viene de parte del presentador Roberto Brasero, quien ha advertido que las altas presiones impiden que se mueva el aire, con lo cual se genera más calor en el continente. Un anticiclón que funciona como la tapa de una olla y, en palabras de los colaboradores de Julia Otero, somos nosotros los que estamos en la olla. Básicamente, lo que sería una masa de aire estancada que genera un efecto que dispara los termómetros.
Casas con moquetas, sin persianas y cerveza caliente
Celia Maza, la corresponsal de Onda Cero en Londres, y Álvaro del Río, el corresponsal en París, han explicado cómo llevan el calor en estos países. Celia, desde Londres, ha destacado que las casas no están acondicionadas ya que la gran mayoría tienen moquetas incluso en los baños, tampoco hay aire acondicionado y no existen las persianas. Celia Maza ha resaltado, además, que el único método para combatir el calor es ir a una terraza y pedirte una cerveza que, en cualquier caso, en el país anglosajón, no se sirve fría, sino a temperatura de bodega. Por último, la corresponsal menciona el sistema ferroviario inglés que, siendo uno de los más antiguos del mundo, las instalaciones no tienen casi climatización. En definitiva, tal como ha concluido Maza "es un país que no está pensado para el calor".
Por otro lado, nuestros vecinos franceses también están viviendo unos días "sofocantes", tal como ha informado el corresponsal de Onda Cero en París, Álvaro del Río. El periodista ha informado que la ciudad tampoco está hecha para las altas temperaturas ya que, por ejemplo, en el transporte público, el aire acondicionado casi ni existe. Del Río ha destacado que las casas están hechas para el frío y no para el calor, por lo que los parisinos solucionan este problema acudiendo a terrazas o "asaltando" las zonas verdes o jardines de la capital francesa. El corresponsal ha resaltado que los franceses más atrevidos se bañan, incluso, en los canales de la ciudad para soportar el calor.
No obstante, los españoles no nos quedamos atrás en estas sofocantes temperaturas pero, siendo un hecho más común en el país, ya tenemos nuestros trucos ante estas temperaturas dignas de un "horno".
