EUTANASIA

Noelia Ramos explica lo que siente para pedir la eutanasia: "Y el dolor que llevo yo sufriendo estos años"

La joven barcelonesa Noelia Ramos, de 25 años, ha compartido públicamente el sufrimiento que le ha llevado a solicitar la eutanasia tras una larga batalla judicial y personal.

El Constitucional rechaza por unanimidad el último intento del padre de Noelia para frenar su eutanasia

Toño López-Carrasco

Madrid |

Noelia

El primer juicio en España por el derecho a una muerte digna dio la razón a Noelia, que deseaba morir en paz tras varios años peleando por ello. En el otro lado, su padre, que se negaba rotundamente a aceptar la decisión de su hija, de apenas 25 años.

En el día de ayer, la joven Noelia concedió su primera y última entrevista antes de marcharse. Lo hizo con la periodista Bea Osa frente al micrófono de Y ahora Sonsoles, poniendo como única condición que esta entrevista se publicara antes de morir, para que ella la pudiese ver. "Me quedan cuatro días porque el 26 ya me hacen la eutanasia", explicaba ante la cámara.

Ante el rechazo de su familia a la eutanasia, declara que "la felicidad de un padre o una madre no puede estar por encima de la felicidad de una hija. Quiero dejar de sufrir".

La vida de Noelia

Noelia solicitó con 24 años el recurso de la eutanasia tras quedar parapléjica al intentar suicidarse desde un quinto piso. Ella justifica que hubo un momento en su vida en el que todo se torció y, desde entonces, no ha conseguido ni conseguirá ser feliz.

Sus padres se pusieron en contra, en especial él, que no dudó en acudir a los tribunales para intentar frenar la precipitada decisión de su hija. Lo hizo de la mano del despacho ultracatólico Abogados Cristianos, que alegaba que la joven padece "trastornos mentales" y de la "personalidad", y que cuenta con un historial de "antecedentes psiquiátricos". Su recurso no encontró apoyo ni en la justicia española ni ahora en la justicia europea.

La justicia española entiende que Noelia padece un sufrimiento "grave, crónico e imposibilitante". Noelia cuenta que nunca dudó de su decisión y que desde el principio tuvo claro que la eutanasia era el final que siempre quiso, a pesar de la incomprensión de los suyos.

Después de años marcados por el dolor crónico y la dependencia total, declara que no puede más, insistiendo en que su única intención es "irme en paz y dejar de sufrir". También ha relatado el impacto emocional de esta situación, marcada por la incomprensión familiar: "Yo les dejo sufriendo, pero ¿y mi sufrimiento?", se pregunta.

Este largo camino de recursos y tribunales impidió que le otorgaran la eutanasia el pasado 2 de agosto de 2024, cuando tenía prevista su muerte. Ahora, explica, puede acabar por fin con su dolor.

La aprobación de la ley de eutanasia

María José Carrasco junto a su marido, caso que hizo que se aprobara la ley de eutanasia en España.
María José Carrasco junto a su marido, caso que hizo que se aprobara la ley de eutanasia en España. | Europa Press

Existen numerosos casos en los que el enfermo ha solicitado el derecho a morir dignamente, poniendo a Ramón Sampedro como el caso más mediático en este aspecto. Otro caso que puede ayudar a entender el dolor sufrido por Noelia es el de María José Carrasco, el cual logró que se aprobara la ley de eutanasia.

Murió por decisión propia en 2019, tras padecer esclerosis múltiple desde hacía más de 30 años. Su marido, Ángel Hernández, la ayudó a morir en su casa en Madrid, proporcionándole una sustancia letal que ella ingirió voluntariamente, con dificultad debido a su estado.

Todo fue grabado en vídeo para demostrar que era una decisión libre, pero eso no impidió que Ángel fuera acusado de ayudar al suicidio. El caso pasó por varios tribunales hasta que fue absuelto al aprobarse, después de años de debate, la ley de eutanasia, que otorgaba el derecho a la "prestación de ayuda para morir" dentro del sistema sanitario.