SUICIDIO ASISTIDO

Una mujer de 56 años físicamente sana recibirá el suicidio asistido en Suiza tras no soportar el dolor por la muerte de su hijo

El caso de Wendy Duffy ha generado controversia al no padecer ningún problema grave de salud ni encontrarse impedida en cuanto a movilidad.

Muere Noelia Castillo a los 25 años tras recibir la eutanasia después de 20 meses de batalla judicial

Toño López-Carrasco

Madrid | (Publicado 24.04.2026 13:44)

Wendy Duffy, la mujer británica que recibirá hoy 24 de abril el suicidio asistido en Suiza.
Wendy Duffy, la mujer británica que recibirá hoy 24 de abril el suicidio asistido en Suiza. | Facebook

Wendy Duffy, una mujer británica de 56 años, fallecerá hoy viernes 24 de abril en una clínica de suicidio asistido en Suiza, en un caso que ha generado una intensa discusión pública sobre los límites legales y éticos del derecho a morir.

Según diversas informaciones publicadas en medios internacionales, Duffy, quien no padece enfermedades físicas graves, tomó la decisión tras no superar el profundo impacto emocional causado por la muerte de su único hijo, Marcus. El joven de 23 años falleció de forma accidental por asfixia, un suceso que marcó profundamente a su madre.

Según ha confirmado al Daily Mail, la mujer había recibido tratamiento psicológico durante años e incluso intentó quitarse la vida previamente, sin lograr recuperarse del duelo. En declaraciones recogidas por este medio, afirmó que su vida carece de sentido desde entonces: "Ya no siento ninguna alegría, no tengo ningún deseo de seguir viviendo".

La eutanasia, prohibida en Reino Unido

Duffy viajó hasta Suiza para intentar "morir en paz", ya que el suicidio asistido está prohibido en Reino Unido. La ley fue bloqueada en la Cámara de los Lores pese a haber sido aprobada por la Cámara de los Comunes. Wendy Duffy encontró en Suiza su solución, país donde el suicidio asistido es legal bajo determinadas condiciones.

El procedimiento tendrá lugar en la clínica especializada Pegasus. "La clínica es muy bonita; desde la habitación hay una vista preciosa del jardín", explica, añadiendo que ha pedido morir con la ventana abierta para evitar que su espíritu acabe atrapado.

Según las informaciones de varios medios británicos, la mujer ha planificado los detalles de su despedida, incluyendo cartas a sus familiares y la gestión de sus restos.

Un caso que reabre el debate

El caso ha generado controversia porque Duffy no sufre una enfermedad terminal ni se encuentra impedida en cuanto a movilidad, como sí ocurría en otros casos sucedidos en España. Esto plantea interrogantes sobre los criterios que deben regir el acceso al suicidio asistido, pues consideran que las circunstancias de Duffy no serían suficientes para acceder a ello.

En el Reino Unido, han reclamado que la eutanasia solo pueda concederse a enfermos terminales con menos de seis meses de vida, incluyendo la evaluación de un grupo de expertos y dos médicos.

Respecto a España, el caso de Noelia Castillo tuvo en vilo a todo el país, especialmente tras la batalla judicial impulsada por la oposición de su padre, que intentó frenar el proceso. Muchos cuestionaron que la joven barcelonesa de 25 años, a pesar de que sufría de paraplejia, aún le quedaba mucho por vivir.

Además, el caso de Wendy Duffy ha puesto el foco en las diferencias legales entre países y en el fenómeno conocido como "turismo de suicidio", por el cual personas viajan a países como Suiza, donde estas prácticas están permitidas.