Madrid acogió anoche una de las grandes citas del calendario nacional del diseño y el interiorismo. La Real Fábrica de Tapices se vistió de gala para celebrar la IV edición de los Premios Escala, unos galardones organizados por IDEQUO que, año tras año, se consolidan como un referente para reconocer la excelencia, la innovación y el talento dentro de una disciplina cada vez más presente en nuestra forma de vivir, trabajar y relacionarnos.
La periodista Susanna Griso fue la encargada de conducir una ceremonia elegante y cercana que reunió a profesionales, empresas, creadores y representantes del mundo de la cultura en una noche donde el diseño fue el gran protagonista. A la cita acudieron algunos de los nombres más destacados del sector, entre ellos Ricardo Barroso, Jaime Hayon, Patricia Bustos, Sigfrido Serra, Isern Serra, Cristina Larrumbe, Patricia González Llamazares o el artista Belin.
La música la puso Nena Daconte, que aportó emoción e intimidad a una velada en la que se reivindicó el valor del interiorismo como herramienta de transformación social y cultural.
Durante la apertura del acto, Henry Berczely, CEO de IDEQUO y presidente del jurado, recordó que el diseño de interiores va mucho más allá de la estética: crea lugares donde vivimos, trabajamos, aprendemos y construimos recuerdos, subrayando la influencia que los espacios tienen en la vida de las personas.
Entre los grandes protagonistas de la noche destacó el arquitecto e interiorista mexicano Ricardo Barroso, distinguido con el Premio Excelencia Internacional. El Premio Excelencia Nacional fue para Jaime Hayon, una de las figuras más influyentes del diseño español contemporáneo y Premio Nacional de Diseño.
La gala reconoció también proyectos que están redefiniendo la forma de entender los espacios. Patricia Bustos recibió el Premio Proyecto Global por Makàà; Sigfrido Serra fue distinguido por su proyecto residencial Vivienda Punto; mientras que Mix Paisaje fue premiado por la recuperación de un espacio urbano en el distrito madrileño de Tetuán.
Uno de los momentos más emotivos llegó con el reconocimiento a la artesana Mónica García del Pino, impulsora de la cerámica talaverana, quien reivindicó la importancia de preservar los oficios tradicionales y de seguir tendiendo puentes entre artesanía y diseño contemporáneo.
Pero si hubo un instante capaz de resumir el espíritu de la noche fue la entrega del Premio Promesa del Interiorismo. El galardón recayó en la interiorista mexicana Susana Cervantes, que emocionó a los asistentes al recordar que el talento y los sueños no entienden de edad. A sus 61 años, recogió el premio entre aplausos y reivindicó que nunca es tarde para comenzar una nueva etapa profesional ni para perseguir una vocación.
Con cuatro ediciones a sus espaldas, los Premios Escala continúan creciendo y afianzándose como una de las plataformas de reconocimiento más importantes del interiorismo en España, reuniendo cada año a quienes están definiendo el presente y el futuro de una disciplina que combina arte, innovación, sostenibilidad y emoción.

