En 'Territorio Negro'

La increíble historia del trabajador que estaba de baja y apareció en Barajas para rescatar 25 kilos de cocaína

Se trata del primer caso en España en el que los investigadores recuperan vídeo y audio directos de una reunión de narcos, al ser grabada con unas gafas espía.

El negocio de la cocaína y cómo España se ha convertido en un epicentro mundial

Toño López-Carrasco

Madrid |

Una grabación íntegra de imagen y sonido realizada con unas gafas espía ha permitido a los investigadores destapar una de las tramas más ambiciosas de introducción de cocaína en España de los últimos años. La operación, con epicentro en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, revela cómo tres organizaciones criminales sellaron una alianza para introducir hasta una tonelada de droga al mes.

Manu Marlasca y Luis Rendueles desentrañan la llamada 'Operación Rayban' en Territorio Negro junto a Carlos Alsina. La grabación, hallada por descuido en un piso madrileño, permitió a la Policía anticiparse: maletas procedentes del Caribe, empleados de baja que reaparecen solo para recoger droga y hasta planes frustrados con contenedores de carga.

La grabación de la reunión clandestina

Según fuentes de la investigación, la grabación, la cual está considerada de "enorme trascendencia" como aparece en el atestado policial, recoge una reunión celebrada en un piso de Madrid entre tres capos del narcotráfico, conocidos por los alias de "El Bala", "El Comandante" y un tercero cuya identidad no ha trascendido.<

En las imágenes se observa cómo los asistentes aplican estrictas medidas de seguridad: entregan sus teléfonos móviles en la entrada y los escoltas los custodian en la cocina. A pesar de ello, la cámara oculta integrada en unas gafas de marca Rayban logró registrar tanto las conversaciones como las imágenes del encuentro.

Durante la cita, los narcos pactaron porcentajes de beneficios, reparto de funciones y presumieron de contar con colaboradores dentro del aeropuerto de Barajas. El objetivo: establecer una especie de "UTE criminal", una cooperativa para traer droga a España, garantizando la entrada masiva y periódica de cocaína en nuestro país. "Lo que acuerdan en ese encuentro clandestino es que van a traer a España una tonelada de cocaína, mil kilos de cocaína cada mes y lo van a hacer usando siempre como puerta de entrada el aeropuerto de Barajas", explican Marlasca y Rendueles.

Tres métodos para introducir la cocaína

El Aeropuerto Adolfo Suárez era el epicentro de la operación.
El Aeropuerto Adolfo Suárez era el epicentro de la operación. | Getty Images

La investigación ha desvelado tres sistemas distintos para introducir la sustancia estupefaciente:

  • Los "rescatadores" internos: Trabajadores del aeropuerto, presuntamente sobornados, recibían información precisa sobre vuelos procedentes del Caribe que transportaban maletas cargadas de droga. Con datos como el color, tamaño e incluso fotografías enviadas por mensajería, localizaban el equipaje en la cinta y lo extraían antes de los controles habituales para entregarlo a otros miembros de la red en zonas públicas. Al menos cinco empleados estarían implicados en esta modalidad. En uno de los episodios bajo vigilancia policial, un trabajador acudió uniformado al aeropuerto estando de baja médica para recuperar una maleta. Los agentes interceptaron el equipaje el 17 de diciembre, incautándose de 25 kilos de cocaína.
  • "Rescatadores" externos con tarjeta de embarque: Para no comprometer siempre a los mismos empleados, la red reclutaba a ciudadanos ajenos al aeropuerto. Les compraban billetes baratos con destino a ciudades como Vigo o Barcelona para que pudieran acceder a la zona de recogida de equipajes. Una vez dentro, recogían la maleta con droga y abandonaban el recinto sin llegar a tomar el vuelo.
  • Contenedores de carga aérea: El plan más ambicioso consistía en introducir grandes cantidades de droga en contenedores de mercancías. Para ello, era imprescindible la colaboración de personal en los escáneres de seguridad. Sin embargo, esta vía no llegó a consolidarse tras la detención de un guardia civil presuntamente implicado en otra operación por blanqueo de capitales.

El descuido que lo cambió todo

El hallazgo de las gafas espía se produjo por un error de uno de los implicados, que las dejó olvidadas en un piso de Madrid situado, paradójicamente, en la misma calle que la Jefatura Superior de Policía. En la tarjeta de memoria se encontraba la grabación completa de la reunión. El precio de este tipo de dispositivos varía considerablemente en el mercado: desde modelos básicos por unos 75 euros hasta versiones profesionales que pueden alcanzar los 500 euros.

Gracias a esta grabación, la Policía ha podido reconstruir con precisión la estructura de la alianza, los métodos de introducción de la droga y la red de colaboradores, siendo la primera vez que se graba íntegramente una reunión de narcos en España.