Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de México ya han detenido al supuesto autor de la muerte de Claudia Tacoronte, la estudiante de la Universidad de Granada que fue asesinada el pasado 12 de septiembre en el Estado de Morelos, concretamente en la localidad de Cuautla.
Claudia, natural de Gran Canaria, estudiaba Educación Infantil en la Universidad de Granada. Había llegado a México aproximadamente un mes antes para participar en una estancia de movilidad académica en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
El sábado 12 de septiembre se desplazó hasta Cuautla para asistir a una feria de plantas medicinales celebrada en las inmediaciones de la Casa de la Cultura. Durante la noche fue víctima de un ataque con arma blanca. La Fiscalía de Morelos ha abierto una investigación por feminicidio, aunque las primeras informaciones apuntaron a un posible asalto. La investigación trata de determinar exactamente qué ocurrió durante el ataque y si el objetivo del agresor era robar a la joven.
Lara Tacoronte, la hermana de Claudia, ha denunciado que nadie avisó a su familia de que otras tres mujeres habían sido asesinadas en el último año en la misma universidad, la Autónoma de Morelos.
Las incógnitas del asesinato de Claudia Tacoronte
Una de las principales cuestiones que plantea el caso es por qué la Fiscalía de Morelos investiga la muerte de Claudia Tacoronte como un feminicidio, pese a que las primeras pesquisas apuntan a que el móvil pudo ser el robo de su teléfono móvil.
El fiscal de Morelos, Fernando Blumenkron, ha explicado que la calificación como feminicidio no depende en este caso de que existiera una relación previa entre Claudia y su presunto agresor ni de un móvil sexual. Según ha detallado, son las características del ataque y las lesiones que sufrió la joven las que permiten a la Fiscalía encuadrar los hechos en este delito.
"Las lesiones que él le infiere a Claudia nos permiten establecer que fue un feminicidio lo que sucedió, por la forma en que lo hizo", ha afirmado el fiscal durante una rueda de prensa.
La ley de México dicta sentencia
En concreto, el artículo 213 Quintus del Código Penal de Morelos establece que comete feminicidio quien, por razones de género, prive de la vida a una mujer. Entre las circunstancias que pueden acreditar esas razones de género se encuentra que a la víctima se le hayan infligido lesiones infamantes, degradantes o mutilaciones, antes o después de privarla de la vida. También contempla otros supuestos, como violencia sexual, antecedentes de amenazas o acoso, determinadas relaciones entre agresor y víctima o la exposición del cuerpo en un lugar público.
En el caso de Claudia, la Fiscalía sostiene que la gravedad y las características de las lesiones provocadas durante el ataque son suficientes para mantener la investigación bajo la figura del feminicidio. Las autoridades, además, han descartado por el momento que existiera un componente sexual en el crimen.
El hecho de que el posible móvil fuera el robo del teléfono móvil no impide jurídicamente que el asesinato pueda ser investigado como feminicidio. De hecho, la Fiscalía sostiene que el detenido habría despojado a Claudia de su teléfono, pero que la forma en la que posteriormente la atacó es lo que fundamenta la calificación penal.
Además, en México existe una obligación de investigar con perspectiva de género las muertes violentas de mujeres para determinar si concurren circunstancias que permitan calificarlas como feminicidio. La Suprema Corte estableció este criterio en 2015. Por ello, que una muerte violenta sea investigada inicialmente como feminicidio no significa que automáticamente se haya demostrado que lo sea: corresponde a la investigación y posteriormente a los tribunales determinar la calificación jurídica definitiva.
La Fiscalía de Morelos ha anunciado que imputará a Francisco Javier N., alias 'El Trompas', por feminicidio y que solicitará la pena máxima prevista en el estado, de 70 años de prisión. La investigación continúa abierta y todavía deben incorporarse nuevas pruebas para esclarecer todas las circunstancias del asesinato.

