La Unión Europea ha dado un paso decisivo en la regulación de la industria textil mediante la entrada en vigor de medidas que prohíben a las firmas de moda destruir el stock de ropa y calzado de sus marcas. Esta normativa, abordada en el programa Julia en la Onda de Onda Cero, tiene el objetivo de poner fin a imágenes con toneladas de ropa en las calles y aún con la etiqueta. La ley, en este caso, exige que el stock no vendido se destine al reciclaje obligando a las grandes compañías a informar sobre el volumen de productos que en este caso descartan.
Esta medida forma parte del reglamento ecológico para productos sostenibles que busca ampliar la durabilidad de estas prendas. Además, la Comisión Europea ha estimado que entre el 4 y el 9% de los textiles se destruyen antes de estrenarse, lo que genera millones de toneladas de emisiones de CO2. Pese a que estas prohibiciones ya se aplican a las grandes empresas, las medianas empresas tendrán un periodo transitorio hasta 2030. Sin embargo, asociaciones como la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS) han considerado que esta medida, pese a que también es importante, no soluciona cómo gestionar el producto sobrante, ya que no ataja el problema desde la raíz que es, básicamente, la sobreproducción de prendas.
El problema del residuo textil
Durante un análisis en Julia en la Onda se ha destacado el paso que ha dado Francia, que se ha convertido en el primer país en penalizar la moda 'fast-fashion'. Una medida dirigida especialmente a las plataformas como Shein o Temu. El importe de estas sanciones puede llegar a los 12 euros por artículo, aunque se prevé que alcancen los 20 euros antes de 2023. "¡Los franceses van a por todas!", ha exclamado en Julia en la Onda su presentadora, Julia Otero. En el programa de Onda Cero han concluido afirmando que el residuo textil, solo en España, representa el 7% del cubo de basura doméstica, exactamente la misma proporción que los envases que van al amarillo.

