Una operación federal desarrollada entre el 23 y el 27 de abril en el puerto de San Diego, en Estados Unidos, ha acabado con la detención de 28 trabajadores vinculados a varias compañías de cruceros, entre ellas Disney Cruise Line, por presuntos delitos relacionados con pornografía infantil y explotación sexual de menores.
La intervención fue coordinada por el ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Los agentes federales abordaron al menos cinco cruceros internacionales atracados en el puerto de California, con el objetivo de inspeccionar dispositivos electrónicos y entrevistar a miembros de la tripulación.
Uno de los principales focos del operativo fue el crucero Disney Magic, donde varios tripulantes fueron detenidos delante de los pasajeros y las familias que se encontraban desembarcando. Se confirmó, además, la intervención policial en el Disney Dream y en el MV Zaandam de la compañía Holland America Line.
Detención y expulsión de los implicados
Los agentes interrogaron a 28 presuntos miembros de la tripulación que procedían de Filipinas, Portugal e Indonesia, concluyendo que 27 de las 28 personas que interrogaron estaban "totalmente implicadas en la posesión, recepción, distribución o visualización de material de índole sexual de origen infantil".
Tras las detenciones, las autoridades estadounidenses cancelaron los visados de todos los implicados e iniciaron procedimientos de expulsión del país. También se ha confirmado que se mantiene abierta la investigación para determinar si existía una red internacional de intercambio de material ilegal entre trabajadores del sector marítimo.
Por su parte, Disney Cruise Line ha asegurado en un comunicado que mantiene una política de "tolerancia cero" frente a este tipo de conductas, además de confirmar que los empleados relacionados con el caso ya no forman parte de la compañía.
El operativo generó escenas de tensión al producirse delante de algunos pasajeros, que grabaron cómo varios trabajadores eran esposados y trasladados por agentes federales. Inicialmente, parte de los viajeros creyó que se trataba de controles migratorios, aunque posteriormente las autoridades aclararon que la investigación estaba relacionada con delitos de explotación sexual infantil.

