TRATA DE MUJERES

Desarticulada una red de trata de mujeres en Gandía: obligadas a consumir drogas y ejercer la prostitución sin descanso

Han sido detenidos seis hombres y una mujer y se han realizado siete registros. Se les acusa de delitos como organización criminal, blanqueo de capitales o tráfico de drogas, entre otros.

Nerea Pardillo | Agencias

Madrid |

Uno de los detenidos
Uno de los detenidos | OPC / Europa Press

La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal que presuntamente capturaba mujeres para explotarlas con fines sexuales en un piso de citas ubicado en Gandía (Valencia), según han informado ambos cuerpos de seguridad a través de un comunicado.

Siete personas han sido detenidas -seis hombres y una mujer- y se han llevado a cabo siete registros -cuatro en domicilios particulares, dos en talleres mecánicos y otro en la casa de citas-. La red captaba tanto a mujeres sudamericanas, principalmente colombianas y venezolanas en sus países de origen, pero también residentes en España.

Los seis hombres tienen edades de entre 35 y 54 años y son de origen búlgaro y rumano, mientras que la mujer es colombiana y tiene 20 años. Se les atribuyen los delitos de organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y aparejada a blanqueo de capitales, tráfico de drogas, detención ilegal, relativos a la prostitución y contra los ciudadanos extranjeros.

En los registros se ha obtenido 15.780 euros en efectivo, 14 teléfonos móviles, una cámara de videovigilancia, una micro sd, libretas de anotaciones y documentación incriminatoria relativa a los delitos investigados, billetes de tren, dos relojes, billetes de moneda colombianos, venezolanos y búlgaros, un ordenador portátil, 11 coches, así como diversas sustancias estupefacientes --32 gramos de cocaína y 15 monodosis de tusi--. Además, 250 pastillas de sildenafil (viagra) y otras sustancias anabolizantes y material de inyección.

Trabajaban 24 horas todos los días y eran obligadas a consumir drogas

La investigación comenzó a raíz de una denuncia en 2024 de una mujer que decía haber sido víctima de una organización dedicada a la trata de seres humanos. Ambos cuerpos de seguridad, a raíz de las investigaciones, han descubierto que el primer contacto con las mujeres lo establecía una pareja, que además era la que controlaba el piso.

Después, el responsable de la organización contactaba con las mujeres por videollamada para asegurarse de que cumplían ciertos requisitos para ejercer la prostitución. Antes de viajar a España, enseñaban a las mujeres a simular su entrada en nuestro país sin ser descubiertas y haciéndose pasar por turistas.

Desde el primer día que llegaban al piso ejercían la prostitución. No tenían descansos ni podían negarse a atender a clientes. Trabajaban las 24 horas del día y les atendían en ropa interior para que el cliente pudiera elegir con cuál de ellas quería mantener relaciones sexuales. También eran obligadas a hacerse fotos que después eran colgadas en diferentes páginas de contenido sexual.

Eran obligadas a consumir sustancias estupefacientes con los clientes si ellos querían para ser más activas y aguantar durante más tiempo y si un cliente quería mantener relaciones fuera del piso también tenían que hacerlo. Era su obligación llevar a la mujer hasta el lugar y devolverla una vez terminados los servicios para que siguiera ejerciendo la prostitución.

La red está investigada por un delito de blanqueo de capitales

Según los investigadores, la organización estaba estructurada en varios niveles. El primer nivel, los captores de las mujeres, que también eran los encargados de trasladarlas a Gandía. El siguiente, los encargados de trasladar a las mujeres a los servicios sexuales. El último, quienes proveían a la casa las drogas para las mujeres.

Además del delito de trata de mujeres, la organización podría haber cometido otro de blanqueo de capitales porque hacía transacciones financieras de dudosa procedencia a través de criptomonedas con las que derivaban el dinero a países como Bulgaria. También se ha descubierto que los integrantes estaban dados de alta como autónomos en talleres mecánicos para blanquear los beneficios de esta organización.