El joven de 19 años detenido el pasado 14 de julio en Errenteria (Guipuzkoa) acusado de la agresión a un anciano en Torre Pacheco que desencadenó la ola de disturbios racistas en el municipio ha quedado en libertad provisional. Así lo ha comunicado la jueza número 4 del Tribunal de Instancia de San Javier.
Permanecía en prisión provisional desde el 15 de julio y la jueza había acordado establecer medidas cautelares contra él hace unos días. El Ministerio Fiscal, que ha sido la única parte personada como acusación, ha decidido no solicitar la ratificación de la prisión provisional que acordó inicialmente tras su detención.
Entre las medidas cautelares se incluyen: prohibición de aproximación a menos de 500 metros y comunicación con el perjudicado, la prohibición de acudir o residir en el municipio de Torre Pacheco, la retirada del pasaporte, la prohibición de salida del territorio nacional, y comparecer semanalmente en el juzgado.
El joven de origen marroquí fue detenido cuando intentaba huir a Francia. La agresión al hombre de 68 años fue el detonante de los disturbios racistas que tuvieron en vilo a la localidad murciana durante una semana bajo fuertes medidas de seguridad y que acabaron con 700 personas identificadas, 140 denunciadas y 10 detenidos, así como 12 auxilios, tal y como confirmó la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.
Acumulaba varias condenas en su historial
Ha permanecido en la cárcel de Martutene durante tres semanas -desde el 15 de julio- y dos días antes de la agresión al hombre de Torre Pacheco había sido juzgado y condenado a un año de prisión por un intento de robo con violencia a otro hombre de la misma población.
Después se supo que dos días antes de los hechos había cometido tres hechos delictivos, por dos de los cuales está ya condenado. El 7 de julio, sobre las 6.20 horas de la mañana el acusado intentó sustraer un reloj a un hombre mediante forcejeo, ocasionándole lesiones en la mano, según el Ministerio Fiscal.
Otra condena es la que está relacionada con un delito de hurto -una bicicleta valorada en 100 euros por la que se le impuso una multa de 120 euros- y otra por un delito de atentado contra un agente de la autoridad, por el que fue condenado a cuatro meses de prisión, aunque ha sido suspendida por dos años con la condición de que durante ese tiempo no delinca.
Lopez Miras lo considera intolerable
Una vez conocida la decisión de la jueza, el presidente de Murcia, Fernando López Miras, ha dicho que "las leyes deben ser duras con los delincuentes. Ha calificado esta situación de "intolerable" y considera que "no puede permitirse que tras agredir de manera brutal a una persona indefensa y teniendo antecedentes, quede en la calle". Por ello, ha reclamado la necesidad urgente de contar con "leyes que nos protejan y garanticen la seguridad".

