Vas tranquilamente conduciendo y de repente te encuentras con un control de tráfico. Piensas que tienes todo correcto: llevas el cinturón puesto, cumples con las normas de circulación y tienes toda la documentación en regla. Sin embargo, también debes saber que hay ciertos elementos que pueden hacer que te lleves una multa.
Muchas veces, estos elementos son inofensivos, pero en caso de accidente, ciertos objetos pueden suponer un peligro para todas las personas que viajen en el vehículo en ese momento, y ahora también conllevan una multa económica. Hay ciertas reglas que dictaminan qué objetos se pueden en llevar en los coches y en caso de no cumplir con esta legislación, se pueden recibir multas que van desde los 200 hasta los 30.000 euros.
¿Con qué objetos hay que tener cuidado?
Muchas veces son errores que parecen inocuos, como dejar botellas de agua, el móvil o incluso mochilas en el salpicadero. Sin embargo, estos objetos, en momentos en los que hay que dar un frenazo, pueden salir disparados, pudiendo provocar golpes o heridas a los ocupantes del vehículo. Es por eso que la normativa obliga a que todos los objetos que se encuentren en estos lugares deben ir correctamente sujetos para evitarlo. Si la Guardia Civil llegase a ver que en el coche esto no se cumple, podría multar por negligencia y riesgo para la seguridad.
Aparte de llevar todo debidamente sujetado, hay ciertos objetos que están completamente prohibidos, como es el caso de los detectores de radares. En caso de llevar uno de estos, la multa ascendería hasta los 500 euros y tres puntos del carnet. Otros tipos de elementos que pueden acarrear multas de 200 euros, son aquellos que puedan reducir la visibilidad, como pegatinas mal puestas, o llaveros en el salpicadero.
Los objetos que más cantidad de multa pueden suponer es la presencia de armas de fuego en el vehículo sin su documentación pertinente conlleva multas de hasta 30.000 euros. Las navajas mayores de 11cm, cuchillos automáticos o de combate están prohibidos, salvo causa justificada. Las de menor tamaño pueden llevarse, si tienes una razón de peso para ello y lo idóneo es llevarlo en el maletero, para tratar de evitar cualquier tipo de malentendido.
Productos inflamables, explosivos o químicos sin autorización pueden costar una multa de hasta 30.000, así como la inmovilización inmediata del vehículo. Solo los profesionales, con vehículos y permisos adecuados, pueden transportar este tipo de materiales.

