La alcaldesa de Casillas (Ávila), Beatriz Díaz, ha revelado en una entrevista en La Brújula, de Onda Cero, que decidió permanecer en el municipio pese a las órdenes de evacuación durante el incendio forestal que ha obligado a desalojar la localidad. La regidora reconoce que pudo actuar de forma "irresponsable", pero asegura que sintió que su deber era quedarse para colaborar en la defensa del pueblo.
Mientras los vecinos continúan fuera de sus casas a la espera de autorización para regresar, Díaz ha explicado que las condiciones han mejorado notablemente en las últimas 48 horas y confía en que la vuelta pueda producirse pronto, aunque evita dar fechas para no generar falsas expectativas.
"Debía quedarme porque podía ayudar"
Durante la entrevista, la alcaldesa ha admitido que desobedeció las indicaciones de abandonar Casillas, una decisión que tomó junto a un reducido grupo de colaboradores y voluntarios.
"Puede ser un poco irresponsable el haberme quedado en mi municipio, pero lo he hecho con toda la certeza de que debía quedarme porque la forma natural de mi municipio y las circunstancias permitían estar pendientes y poder salvar y ayudar a salvar Casillas".
Beatriz Díaz explica que permaneció en la localidad junto a voluntarios, agentes colaboradores contra incendios y miembros de Protección Civil. El municipio, recordó, dispone de dos motobombas, cuatro picas y personal preparado para intervenir.
"Desde el minuto uno he desobedecido y soy consciente de que lo he hecho, pero estoy aquí en Casillas y he podido vivir de primera mano la evolución del incendio", asegura.
La noche más difícil del incendio
La alcaldesa ha recordado que el momento más crítico se vivió durante la madrugada del domingo al lunes, cuando las autoridades volvieron a insistir en que debían abandonar el municipio.
"Me reuní con las personas que estaban aquí y les expuse la situación. Les dije que si alguno quería irse era el momento, porque después a lo mejor no podíamos salir, pero nos quedamos todos", relata.
"No hemos tenido ninguna pérdida de ninguna vivienda", subraya, aunque alrededor de 400 de las 1.200 hectáreas del término municipal han resultado calcinadas.
"La primera impresión no va a ser tan dura"
La regidora también ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad a los vecinos que permanecen evacuados. "La primera visión va a ser que Casillas no ha sufrido daños, porque la masa forestal que rodea el pueblo, formada por castaños, ha actuado como una barrera natural", explica.
"Después, cuando empiecen a caminar y se metan en el bosque y vean los pinares quemados, es donde van a encontrar esa negrura. La primera impresión no va a ser tan dura, la van a ir descubriendo poco a poco", matiza.
Los vecinos esperan volver cuanto antes
Beatriz Díaz asegura que los vecinos, repartidos entre Talavera de la Reina, Candeleda, Arenas de San Pedro y domicilios de familiares y amigos, desean regresar cuanto antes, aunque entienden que la prioridad es hacerlo con todas las garantías de seguridad.
Además, pide a la población que siga únicamente la información difundida por los canales oficiales del Ayuntamiento para evitar caer en bulos que han circulado durante los últimos días sobre la evolución del incendio.
"La situación ha mejorado de una manera espectacular", concluye la alcaldesa, convencida de que el regreso de los vecinos está cada vez más cerca.
