LA ROSA DE LOS VIENTOS

Cómo la IA puede devolvernos a la vida dentro de un robot: el caso Roman 2.0

En La rosa de los vientos hablamos de la posibilidad de clonar digitalmente la mente de una persona fallecida y transferirla a un cuerpo robótico gracias a la IA.

ondacero.es

Madrid |

Cómo la IA puede devolvernos a la vida dentro de un robot: el caso Roman 2.0
Cómo la IA puede devolvernos a la vida dentro de un robot: el caso Roman 2.0 | Pixabay

Lo que hace apenas unos años parecía ciencia ficción hoy es un proyecto real: clonar digitalmente la mente de una persona fallecida y transferirla a un cuerpo robótico.

La idea no es solo filosófica. Ya hay iniciativas tecnológicas en marcha que buscan convertir la "inmortalidad digital" en una realidad tangible. Es el caso Roman Mazurenko, un joven ingeniero ruso que falleció en 2015.

Resucitar con IA

Tras su muerte repentina, su amiga Eugenia Kuyda recopiló miles de mensajes, audios y conversaciones digitales que habían intercambiado con él. Con ese material creó un chatbot entrenado con su forma de hablar, sus ideas y su personalidad digital.

Roman 2.0 aspira a ser un avatar

Años después, el proyecto evolucionó hacia algo más ambicioso: Roman 2.0, una versión mejorada que ya no solo existe como chatbot, sino que aspira a integrarse en un soporte físico, un robot humanoide.

La historia fue recogida por la revista 'Popular Mechanics', una de las publicaciones de divulgación científica más influyentes del mundo.

La pregunta ya no es si podemos simular conversaciones con alguien fallecido. Eso ya es posible. La cuestión ahora es: ¿podemos "resucitarlo" dentro de un cuerpo robótico?

¿Qué significa realmente "resucitar" con inteligencia artificial?

Aquí hay que hacer una distinción clave. Cuando hablamos de resucitar con IA, en realidad podemos referirnos a tres niveles distintos:

  • Clon digital conversacional
  • Transferencia a un robot físico
  • Copia del cerebro biológico

El caso de Roman 2.0 estaría ya en el terreno más experimental, pero en este punto existe un debate filosófico y psicológico sobre si realmente ese robot físico es realmente el alma de una persona o solo una versión pública.

En La rosa de los vientos explican que la mayoría de estos proyectos utilizan información digital como: lo que escribiste, lo que publicaste o lo que mostraste en redes sociales, pero ¿somos realmente eso?

El problema es que para conseguir copiar un cerebro biológico es necesaria una tecnología para reactivar el mapeo del conectoma (todas las conexiones neuronales del cerebro) mediante procesos como la vitrificación, y esta tecnología aún no existe aunque instituciones como el Massachusetts Institute of Technology ya lo investigan.

No sería tu esencia completa, sino tu huella digital pública

En definitiva, las redes sociales son una versión filtrada de nosotros mismos. Mostramos lo que queremos que otros vean. Eso significa que cualquier "resurrección digital" estaría basada en una identidad parcial, posiblemente idealizada o distorsionada.