Una familia madrileña ha conseguido cerrar 10 pisos turísticos en su bloque tras denunciarlo a la Justicia alegando que vulneraban su derecho a la intimidad y a la integridad familiar. En la denuncia constaban desde los destrozos en las zonas comunes, las fiestas constantes y las condiciones de insalubridad hasta los “serios problemas de salud”, falta de sueño, ansiedad y depresión, que provocados por la situación.
Aunque en Madrid hay cerca de 15.000 pisos turísticos ilegales, estos parecen estar en regla. En este caso, el abogado de la familia, donde conviven dos menores, alega que se vulnera el derecho a la intimidad y la vida de sus clientes, uno de los pocos que viven todavía en el bloque.
37.000 euros de multa
El fallo judicial obliga a detener de inmediato el alquiler de estos inmuebles y prohíbe que se vuelva a retomar en el futuro. Además, condena a las cuatro empresas encargadas de estas casas a indemnizar a los afectados con 37.000 euros, incluyendo más de 9.000 euros para cada menor por las secuelas psicológicas.
Según explica el abogado de la familia a El País, se trata de una sentencia “pionera” porque es la petición de una familia y no de una administración la que sale adelante. Es más, estos pisos ya habían recibido multas anteriormente con sanciones de hasta 16.000 euros.

