Nos va a mostrar este mes de febrero, aunque sea a distancia y vía internet, un aperitivo de la gran cita astronómica de 2026, ese eclipse total de Sol que disfrutaremos desde una amplia franja que recorrerá España de Galicia a la Comunidad Valenciana. De momento, este próximo 17 de febrero lo que veremos será un eclipse anular de Sol, visible así en la Antártida y como parcial en el sur de Chile y Argentina y también en el sur de África.
Comienza el mes con una cita de augurios. El día 2 es, en Estados Unidos, el día de la Marmota, en España el día de la Candelaria. Ambas celebraciones coinciden en tratar de predecir la duración del invierno. En Norteamérica, si la marmota sale y no ve su sombra, porque el cielo está cubierto, se espera la pronta llegada de la primavera. Si la ve, porque hace sol, el invierno alargará su frío seis semanas. En nuestro caso hay que acudir al refranero popular: “Si la Candelaria llora (ósea si llueve), el invierno está fuera; pero si echa a reír (si hace sol), el invierno está por venir”.
Tradiciones aparte, el cielo de este mes de febrero nos reserva alguna sorpresa astronómica más. Lo comienza la Luna en fase de llena, la luna llena de Nieve, el primer día de febrero. Su proximidad con el perigeo, la menor distancia hasta nosotros, que se produjo en los últimos días de enero, provocará mareas vivas más altas de lo habitual.
Nuevo año chino y mes del Ramadán
La Luna llegará a cuarto menguante el lunes 9 de febrero y desaparecerá del cielo como Luna nueva el día 17, provocando ese eclipse anular de Sol que ya hemos comentado. Esa efeméride también marca el inicio del Año nuevo Lunar, muy importante en Asia. Comienza el año del Caballo, el 4.724 del calendario chino. Justo al día siguiente lo que empieza es el mes del Ramadán, el mes de ayuno y oración de la religión musulmana. Terminará en la Luna nueva siguiente, el 19 de marzo.
Vamos con los planetas, comenzando por otra cita imprescindible. El último día del mes, a la caída del Sol, seremos testigos de una alineación planetaria. Júpiter, Saturno, Venus, Mercurio, Urano y Neptuno se concentrarán en la misma franja del cielo. Los cuatro primeros serán visibles a ojo desnudo -y se les sumará la luna camino de su fase de llena-. Con ayuda de un telescopio la línea continuará para capturar a Urano y Neptuno.
Repasamos uno a uno los planetas
MERCURIO
Es un mes excelente para buscarlo, ya que atraviesa su momento de máxima elongación, la mayor separación del Sol, lo que facilita su visión desde nuestro planeta. Comienza febrero en Capricornio y lo acaba en Piscis. Siempre próximo al Sol, el momento idóneo para localizarlo es el atardecer.
VENUS
Aunque suele ser apuesta segura, este mes se complica su presencia en nuestro cielo debido a su poca altura, sobre el horizonte oeste sur oeste y al poco tiempo que permanece visible, alrededor de una hora tras el ocaso. Mantiene una magnitud de -3,8 y comienza el mes en Capricornio para terminarlo en Acuario.
MARTE
Visto desde nuestra posición, el planeta rojo acaba de pasar por detrás del Sol y aunque se va alejando lentamente, todavía no se deja ver, porque además coincide con el amanecer. Marte no será visible hasta las mañanas de mayo.
JÚPITER
Es nuestra apuesta astronómica y en cielo despejado e incluso con un pequeño telescopio nos deja ver el baile diario de sus satélites galileanos (Ío, Europa, Ganímedes y Calisto). El gigante gaseoso domina el cielo más de la mitad de la noche entre las estrellas de Géminis. Mantiene una magnitud de -2,3.
SATURNO
Se deja ver con cierta dificultad debido a su baja altura y además seguirá bajando, hasta perderse en el horizonte del ocaso solar en los primeros días de marzo. No volveremos a recuperarlo hasta finales del mes de mayo y entre las luces del amanecer. Su brillo se incrementa ligeramente este mes, hasta una magnitud de 1 y lo encontramos en Piscis. Sus anillos, aunque van aumentando la inclinación, son todavía un simple trazo por telescopio.
Sin ninguna lluvia de estrellas reseñable este mes, sólo queda terminar contando que del primer al último día de febrero ganamos una hora y 12 minutos de luz y que el día 19 celebraremos un aniversario, el del lanzamiento de la estación espacial rusa MIR… fue la primera estación espacial de investigación en estar habitada de forma permanente y la culminación del programa espacial soviético. El 23 de marzo de 2001 entró en la atmósfera terrestre y se desintegró sobre el océano Pacífico. El 20 de noviembre de 1998 fue lanzada la Estación Espacial Internacional como proyecto de colaboración multinacional entre cinco agencias espaciales participantes de Estados Unidos, Rusia, Japón, Europa y Canadá.

