Una mujer que publicó un libro infantil sobre cómo afrontar la pérdida de un padre ha sido declarada culpable de asesinar a su propio marido en Estados Unidos. El caso mezcla codicia, engaño y una elaborada coartada construida tras el crimen.
Kouri Richins, de 35 años, fue condenada por un jurado en Utah por el asesinato de su esposo, Eric Richins, al que suministró una dosis de fentanilo cinco veces superior a la letal en un cóctel en marzo de 2022. Según la acusación, lo hizo con la intención de heredar un patrimonio valorado en más de cuatro millones de dólares.
La investigación reveló que la mujer, agente inmobiliaria, atravesaba graves problemas económicos, con deudas que alcanzaban los 4,5 millones de dólares, y que además mantenía una relación con otro hombre. También había contratado, sin conocimiento de su marido, varios seguros de vida que sumaban unos dos millones de dólares.
Las pruebas digitales resultaron clave en el juicio. Los peritos hallaron en su historial de búsquedas en internet consultas como "dosis letal de fentanilo" o "prisiones de lujo para ricos en América". Además, una empleada doméstica testificó que le había vendido las drogas utilizadas en el crimen.
La Fiscalía sostuvo que Richins había planeado el asesinato durante meses, incluyendo un intento previo fallido el día de San Valentín de 2022, cuando trató de envenenar a su marido con un sándwich adulterado.
Tras la muerte de Eric Richins, la acusada publicó el libro 'Are You with Me?', centrado en ayudar a niños a gestionar el duelo por la pérdida de un progenitor. Para los investigadores, la obra formaba parte de un intento de encubrir el crimen y construir una imagen pública de viuda ejemplar.
Durante el juicio, el fiscal llegó a calificar una llamada al 911 realizada por Richins la noche de la muerte como "el sonido de una esposa convirtiéndose en viuda negra". La defensa, por su parte, argumentó que Eric Richins tenía problemas con los analgésicos y que había pedido a su mujer que consiguiera opioides, sosteniendo que se trataba de una interpretación sesgada de los hechos.
El jurado la ha declarado culpable de asesinato con agravantes, intento de asesinato, falsificación y fraude de seguros. La sentencia se conocerá el próximo 13 de mayo y podría enfrentarse a una pena de entre 25 años de prisión y cadena perpetua.

