Durante años, las pantallas han sido señaladas como las grandes culpables del aumento de la miopía, especialmente entre niños y adolescentes. Móviles, tablets y ordenadores parecían explicar por sí solos el incremento de este problema visual en todo el mundo. Sin embargo, la ciencia empieza a matizar esa idea. El verdadero enemigo podría no ser tanto el dispositivo como el modo en el que utilizamos nuestros ojos.
Según un estudio reciente realizado en Estados Unidos, demasiado tiempo enfocando de cerca y, sobre todo, enfocando en interiores con poca luz, podrían ser la clave. Cuando leemos, trabajamos o miramos el móvil en ambientes poco iluminados, la pupila se contrae para enfocar mejor, pero al mismo tiempo deja pasar menos luz a la retina.
Javier Hurtado, oftalmólogo del Instituto Nacional de la Visión y especialista en oftalmología pediátrica, apunta en Por fin de Onda Cero a un factor clave: el exceso de trabajo de cerca y la falta de exposición a la luz natural.
El ojo se adapta a lo que hacemos
"Lo que está claramente demostrado que empeora la miopía es el trabajo de cerca", señala el especialista. Según explica, durante la infancia el ojo está en pleno desarrollo y tiene capacidad de adaptarse a las necesidades visuales del niño: "Si un niño pasa todo el día mirando algo de cerca —ya sea una pantalla, estudiando o leyendo— el ojo interpreta que necesita ver bien de cerca y crece para adaptarse a ello. Un ojo más grande es un ojo más miope", explica Hurtado.
Ese crecimiento excesivo del ojo provoca que la visión lejana se vuelva borrosa. Por eso, añade el oftalmólogo, las sociedades más desarrolladas y con mayores niveles educativos presentan también mayores tasas de miopía.
La iluminación, un factor cada vez más importante
El estudio no sólo se enfoca en el esfuerzo que realiza el ojo cuando trabaja desde cerca, sino en la importancia de la iluminación en ese trabajo. Mucho tiempo enfocando de cerca en ambientes poco iluminados podría favorecer el desarrollo de la miopía.
Hurtado explica que todavía se trata de una teoría en estudio, pero sí que es verdad que existen indicios de que determinados mecanismos visuales relacionados con el contraste y la percepción de la luz podría influir en la aparición de la miopía.
"Si la iluminación de la habitación tiene más luz, hay menos contraste [entre la pantalla brillante y el entorno negro] y el ojo va a estar menos fatigado", explica. Por eso recomienda utilizar siempre una iluminación ambiental adecuada cuando se usan dispositivos electrónicos.
La importancia de la luz natural
Uno de los consejos más repetidos por los oftalmólogos para prevenir la progresión de la miopía es pasar más tiempo al aire libre. Y no es casualidad. "La composición de la luz natural es la del arcoíris y una de las medidas que decimos a los niños para que la miopía no aumente es que miren a lo lejos en ambientes abiertos. No es lo mismo mirar a lo lejos en una habitación que mirar un paisaje. Eso hace que el estímulo que le estamos dando al ojo hace que la miopía crezca menos".
Por ello, la recomendación del especialista es: "Aléjate los objetos cercanos, móvil, Tablet, libros, etc, y sal al aire libre al menos dos horas al día".
El porcentaje de personas miopes sigue creciendo
La preocupación de los expertos no es menor porque la miopía no implica sólo necesitar gafas, sino que está asociada a enfermedades oculares graves como cataratas, glaucoma, desprendimiento de retina o lesiones en la mácula.
"En Asia, cerca del 80% de la población es miope", lo que ya debería ser considerado un problema de salud nacional, advierte Hurtado: "Que nosotros tengamos ahora un 25% y pasemos a un 35% es que va a haber muchas personas con problemas de visión por la miopía y es algo que podríamos haber frenado cuando eran niños. De ahí, estas recomendaciones para tener menos papeletas".
Viendo la tendencia, vamos a tener cada vez a más niños con miopía, "eso está claro". Niños a los que se les pondrán tratamientos "para evitar que crezca menos". El experto explica que entre esos tratamientos se encuentran "lentillas por el día y por la noche, gotas, gafas para controlarla, etc": "Y lo que hacemos con eso es que el niño que tenga miopía, que no le crezca al nivel que le venía creciendo. No podemos encoger el ojo, pero podemos hacer que le crezca menos".
