Tailandia y Camboya este lunes han llevado a cabo la primera reunión en Malasia en la que han acordado un alto al fuego "inmediato e incondicional". Este conflicto comenzó el pasado jueves 24 de julio en las fronteras compartidas de ambos países, que hasta el momento ha dejado cerca de 30 muertos y ha provocado el desplazamiento de 270.000 civiles.
"Confío en que los resultados de las conversaciones brinden muchas oportunidades para que cientos de miles de personas de ambos lados vuelvan a la normalidad", ha manifestado el líder camboyano Hun Manet.
El conflicto fronterizo más grave de los últimos 14 años
Este conflicto no viene de ahora, sino que se remonta a la creación de las fronteras de Camboya en 1907 cuando era colonia francesa. Los franceses obligaron a Tailandia a ceder ciertos terrenos que hoy forman parte del norte de Camboya. Además, destaca el conflicto del templo de Preah Vihear, un templo hindú del siglo XII que fue construido en la frontera de ambos países. Aunque geográficamente es más accesible desde Tailandia, el templo fue adjudicado a Camboya en 1962 por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), lo que causó resentimiento en Tailandia.
En 2008, cuando Camboya logró que la UNESCO declarara al templo como Patrimonio de la Humanidad, resurgió el conflicto. Tailandia consideró que esto podía implicar una reivindicación territorial por parte de Camboya. Entre 2008 y 2011 se produjeron varios conflictos en la zona fronteriza cerca de este templo en donde hubo bajas para ambos bandos. Hasta que en 2011 la CIJ le otorgó el control total de la zona del templo a Camboya.
El conflicto se agravó el pasado mes de mayo tras la muerte de un soldado camboyano en la frontera en una escaramuza entre ambos ejércitos. Ante esta situación, ambos países reforzaron la presencia militar en la frontera que los separan. Aunque el conflicto tiene un trasfondo territorial, su reactivación el pasado jueves, tras más de diez años de paz, ha generado diversas especulaciones sobre las verdaderas causas del enfrentamiento entre ambos países, el cual ha avivado el sentimiento nacionalista a ambos lados de la frontera.
Entre las diversas teorías sobre el origen del conflicto, la primera ministra tailandesa suspendida, Paetongtarn Shinawatra, y la oposición camboyana apuntaron a las campañas contra los centros de estafa, focos de ciberfraude global muy extendidos en el Sudeste Asiático y cruciales para la economía de Nom Pen.
Trump presente en las negociaciones
Horas después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, informara sobre sus conversaciones telefónicas con los líderes de Camboya y Tailandia, Hun Manet y Phumtham Wechayachai, con el objetivo de frenar los ataques entre ambos países, Malasia anunció para este lunes 28 de julio una reunión entre las dos partes en Kuala Lumpur. Esto se debe a la amenaza del presidente americano por la que anunció a ambos mandatarios un aumento de los aranceles impuestos a estos países -49% para Camboya y 36% para Tailandia-, tanto a Tailandia como a Camboya de acabar con el conflicto.
"Las dos partes han expresado su posición y voluntad de un alto el fuego inmediato e incondicional a partir de la medianoche", anunció el primer ministro malasio, Anwar Ibrahim, en una rueda de prensa tras la cumbre, en la que se presenta como la parte mediadora del conflicto siendo respaldado por representantes de Estados Unidos y China.
"Confío en que los resultados de las conversaciones brinden muchas oportunidades para que cientos de miles de personas de ambos lados vuelvan a la normalidad", ha manifestado el líder camboyano Hun Manet.
Con el objetivo de favorecer el éxito de las conversaciones de paz, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, también contactó telefónicamente a sus homólogos antes de la cumbre en Malasia. Este país ha desempeñado un papel clave en el acuerdo, gracias a la activa labor de mediación de su primer ministro durante los últimos dos años. "Funcionarios del Departamento de Estado se encuentran en Malasia para apoyar estos esfuerzos de paz", escribió en su cuenta de X el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

