Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonará la OPEP y la alianza OPEP+ a partir del 1 de mayo. Una decisión que desequilibra el mercado energético mundial y abre una nueva incógnita en cuanto a la situación de uno de los mayores productores de crudo del mundo. La salida llega en pleno conflicto en Oriente Próximo con el estrecho de Ormuz bloqueado y en medio de crecientes tensiones con Arabia Saudí, el primer peso pesado de los países petroleros.
Aunque la decisión se ha presentado como una estrategia económica, el movimiento va mucho más allá del petróleo. Emiratos busca liberarse de las cuotas de producción impuestas por la OPEP y, lo que pretende también, convertirse en una potencia global en inteligencia artificial, ya que desde 2017 está apostando fuertemente por la IA, una tecnología que requiere ingentes cantidades de energía. Esto último representará, según la auditoría PwC, un 13,6 % del PIB del país de cara a 2031, ya que actualmente cuenta con reservas probadas de alrededor de 113.000 millones de barriles.
Por qué Emiratos Árabes abandona la OPEP y qué cambia en el mercado del petróleo
Abu Dabi planteaba desde hace tiempo abandonar la alianza petrolera por el elevado coste de las cuotas de producción. La organización ha sido también duramente criticada también por el presidente estadounidense, Donald Trump, cuya Administración ha estrechado lazos con EAU.
La decisión se ha tomado en un momento crítico, ya que Emiratos depende del estrecho de Ormuz, que ahora está bloqueado, para exportar su petróleo. La salida de la OPEP responde al deseo de eliminar las restricciones que imponía la organización.
No obstante, los expertos descartan una saturación inmediata del mercado petrolero, ya que el bloqueo de Ormuz dificulta la salida del crudo desde EAU y un aumento excesivo del suministro desataría una guerra de precios con Arabia Saudí. Por eso, esperan una estrategia gradual para no romper la estabilidad del mercado petrolero global.
En términos generales, no está claro cuál será la repercusión en las gasolineras españolas, pero, en un contexto de tensión geopolítica global, no se puede descartar que ocasione un efecto al alza. No obstante, los expertos afirman que, en el caso de que EAU compita con Arabia Saudí por su cuota de mercado, podría esperarse una ligera bajada. En cambio, si la situación es más inestable y existiese un conflicto, el precio podría subir en las gasolineras.
La apuesta por la inteligencia artificial y la tensión con Arabia Saudí
Más allá del petróleo, muchos expertos sitúan la verdadera razón de esta decisión en la estrategia tecnológica de EAU. El país lleva años diversificando su economía y desde 2017 está convirtiendo la inteligencia artificial en una prioridad nacional. Es decir, la IA podría representar una parte clave de su PIB en los próximos años. Solo en 2024 y 2025 invirtieron 147.000 millones de dólares en inteligencia artificial. Básicamente, tratarían de aumentar los ingresos petroleros para financiar centros de datos, infraestructuras energéticas y proyectos tecnológicos.
Además, Emiratos ha logrado reducir su dependencia de los ingresos de los hidrocarburos, que representan el 30% del PIB, y los ha diversificado en distintos sectores como el turismo o en los servicios financieros.
La última gran razón de salida de la OPEP son las crecientes diferencias que Abu Dabi ha tenido con Arabia Saudí después de que EAU fuera el principal blanco de los ataques de represalia iraníes y se sintiera completamente desprotegido por los países árabes. La guerra ha evidenciado la fractura con Arabia Saudí, con quien Emiratos ha chocado en los últimos meses en conflictos o en materia de seguridad. Básicamente, la salida de la OPEP simboliza, no solo una decisión energética, sino también un reposicionamiento geopolítico de gran alcance.

