ESTADOS UNIDOS - EUROPA

Marco Rubio matiza su discurso sobre Europa: "No queremos que sea un vasallo de Estados Unidos"

El secretario de Estado de Estados Unidos ha afirmado este domingo que su país no rechaza que los miembros europeos de la OTAN desarrollen sus propias capacidades militares

Marco Rubio tiende la mano a Europa hacia una nueva realidad al amparo del nacionalismo abanderado por Trump

Aurora Molina | EFE

Madrid |

Marco Rubio durante una intervención en Bratislava

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha afirmado este domingo que su país no rechaza que los miembros europeos de la OTAN desarrollen sus propias capacidades militares porque Washington no quiere países vasallos y dependientes, sino aliados fuertes.

"No queremos que Europa dependa de nosotros; no estamos pidiendo que Europa sea un vasallo de los Estados Unidos", ha señalado en una rueda de prensa en Bratislava junto al primer ministro eslovaco, Robert Fico, retransmitida por el Departamento de Estado.

Según afirma, en una alianza integrada por países, cuanto más fuertes sean sus miembros, más fuerte será la alianza. Es por esta razón por la que insiste en que Estados Unidos no ve mal que otras naciones tengan más influencia en la OTAN o mejoren sus capacidades militares.

"Queremos que la alianza sea tan sólida que nadie se atreva jamás a ponerla a prueba, que nadie se atreva a desafiarla. Por ello, vemos con buenos ojos cualquier medida que tomen los miembros individuales para fortalecer la alianza. Lo vemos como algo muy positivo", detalla. Recalca que Estados Unidos quiere ser socio de Europa y "trabajar juntos".

Respecto al mensaje que emitió en su discurso de la Conferencia de Seguridad de Múnich, insiste en que el vínculo transatlántico no es solo militar o comercial, sino que se basa en una cultura y raíces comunes. Por ello, Rubio asegura que no hay nada "controvertido" en la idea de que cada país debe priorizar sus intereses nacionales sobre todo lo demás. Según afirma, en el caso de que existan "desajustes" entre intereses diferentes, es cuando entra en juego la alianza para intentar adaptarse el uno al otro y "encontrar una forma de avanzar".

En relación a Irán, el secretario de Estado norteamericano destacó que su Gobierno está centrado ahora en una salida negociada sobre su polémico programa nuclear, pese a reconocer que es una tarea complicada. "Estamos tratando con personas que toman decisiones geopolíticas basándose en pura teología", ha afirmado.

Sobre Siria, el secretario de Estado afirma que su país ha elegido dar una oportunidad a las nuevas autoridades de estabilizar la situación, pero reconoce que se trata de un desafío importante y que la otra opción era dejar que el país se rompiera en otra guerra civil.