GUERRA EN IRÁN

Irán frena el optimismo de EE.UU sobre el fin del conflicto: "La diplomacia requiere su tiempo"

La administración Trump y el Gobierno de Irán mantienen visiones opuestas sobre el estado actual de las negociaciones para poner fin al conflicto.

Sergio Ruiz de Gopegui

Madrid |

Esmail Baghaei, portavoz del ministro de Asuntos Exteriores iraní
Esmail Baghaei, portavoz del ministro de Asuntos Exteriores iraní | Europa Press

Tras varias semanas de estancamiento y con la incertidumbre constante de una ofensiva militar que Donald Trump ha amenazado con reactivar en cualquier momento, el conflicto entre Estados Unidos e Irán atraviesa, de nuevo, una fase crítica.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha admitido un "ligero avance" en los contactos entre ambos países, calificando el progreso de "positivo. Sin embargo, su mensaje incluye una advertencia clara: Estados Unidos no permitirá que Teherán instaure un sistema de peaje en el estrecho de Ormuz.

En esta misma línea, el presidente Donald Trump ha elevado el tono al afirmar que Irán "se muere de ganas por llegar a un acuerdo" para poner fin al conflicto. "Los golpeamos con fuerza y no tuvimos otra opción, porque Irán no puede tener un arma nuclear", sentenció el mandatario americano, quien ha mantenido la amenaza de romper el alto al fuego vigente desde abril sin las condiciones no se cumplen.

La postura de Teherán: "No estamos cerca"

Por parte de Teherán, el portavoz del ministro de Exteriores iraní, Ismail Bagaeil, ha desmentido que la firma de un posible pacto sea algo inminente: "no podemos afirmar necesariamente que hayamos llegado a un punto en el que el acuerdo esté cerca", además de insistir en que las diferencias con Estados Unidos siguen siendo "muy profundas y numerosas".

El diplomático iraní ha matizado que es imposible avanzar unas resoluciones cuestión de semanas, ya que "la diplomacia requiere su tiempo". También ha confirmado la presencia de delegaciones diplomáticas de Pakistán y Catar en Teherán para intentar mediar.

Según medios locales, Irán exige el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, el levantamiento total de las sanciones económicas, la liberación de activos iraníes bloqueados, compensaciones por los daños de guerra y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.

Unas exigencias que chocan frontalmente con las condiciones de la administración Trump, quien sigue presionando para frenar el enriquecimiento del uranio iraní, mientras mantiene la amenaza de romper el alto el fuego y retomar la ofensiva militar contra la República Islámica.

Un Donald Trump que, en medio del conflicto con Irán y las amenazas contra Cuba, ha confirmado que no asistirá a la boda de su hijo mayor en Bahamas debido a su "compromiso" y a su "amor a Estados Unidos".