Francia vive una situación límite debido a los incendios que están asolando el suroeste del país. Según los últimos datos aportados por el Gobierno francés, hay 220.000 personas evacuadas. El fuego, originado el pasado miércoles en la Bahía de Arcachón (Gironda) tiene la categoría de megaincendio y se encuentra a solo 15 kilómetros de Burdeos.
Por el momento sigue fuera de control y ha quemado 42.000 hectáreas, lo que ha obligado a cortar parcialmente la autopista A63, que conecta con España, en sentido sur-norte, mientras que en sentido norte-sur se ha cerrado entre la circunvalación de Burdeos y el cruce 23, en Marcheprime.
El virulento fuego ha provocado que un total de 75 bomberos hayan resultado heridos en las labores de extinción y se estima que 240 casas han sido destruidas por las llamas. "No habrá retorno posible en las entidades territoriales evacuadas, incluso si el fuego pasa de largo, hasta que el fuego no esté perimetrado", ha señalado la prefecta (delegada del Gobierno) de la Gironda, Sophie Brocas.
El humo llega a las islas Baleares
Asimismo, se encuentra interrumpido el tráfico ferroviario y el humo ya está llegando a Mallorca y Menorca. El incendio ha empeorado durante la noche, debido a la combinación de dos factores "que se alimentaban mutuamente, la vegetación seca y el viento", tal y como ha detallado la prefectura (delegación del Gobierno) en un comunicado.
Las rachas de viento han superado con creces los 40 kilómetros por hora, a última hora del sábado se pudo observar "un fenómeno de pirocumulonimbus", fenómeno por el que el incendio se convierte en una tormenta de fuego "impredecible".

En su extinción trabajan 1.500 bomberos, apoyados por 2.500 militares, 1.200 policías y gendarmes, además de 18 medios aéreos y un avión de transporte militar A400, que puede lanzar hasta 20 toneladas de producto retardante en cada descarga. El ministro francés, Sébastien Lecornu, decidió adelantar su uso debido a la situación de crisis que atraviesa el país.
La gravedad de la situación obliga a recortar la etapa final del Tour
Francia también está pendiente de otros dos incendios. Por un lado, el departamento de Las Landas continúa luchando contra el fuego originado en Biscarrosse, aunque allí las llamas no han sido tan voraces y la superficie quemada no supera las 3.600 hectáreas. Además, allí ya han podido volver a sus casas 3.000 de los 30.000 evacuados.
Por contra, en Var, un departamento del sureste, el fuego se ha reavivado. Por el momento ha quemado 3.250 hectáreas y 2.000 personas han sido evacuadas. También hay focos activos en Alta Córcega y Altos Alpes. "La prioridad absoluta del Estado sigue siendo la protección de la población, hago un nuevo llamamiento para que todos mantengan la misma vigilancia", ha pedido el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
La gravedad excepcional de los incendios ha llevado a los organizadores del Tour de Francia y a las autoridades francesas a tomar la decisión de acortar el recorrido de la etapa final de la competición, que concluye este domingo en París, debido a que la mayoría de los efectivos de seguridad están destinados a la batalla contra el fuego.

