Ya son más de tres meses desde que se declaró el brote de ébola en la RD del Congo, y la situación no para de agravarse. Ya son 2.420 fallecidos desde el pasado 15 de mayo, convirtiéndose en el segundo peor brote de la historia y el más grave registrado en la RDC.
Sin embargo, las noticias siguen sin ser esperanzadoras. Y es que el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha elevado recientemente a 5.105 los casos confirmados de ébola, dejando además una tasa de mortalidad que se sitúa actualmente en el 47,4%. Por otro lado, 782 pacientes están en "aislamiento u hospitalizados" y 1.091 personas han logrado recuperarse de la enfermedad, mientras la tasa de rastreo de contactos se encuentra en el 84,1 %.
Se trata de una enfermedad provocada por el virus del Ébola, que se transmite por contacto con personas y animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. En total, cinco provincias congoleñas están afectadas, entre ellas Ituri, Kivu del Norte, Haut-Uélé y Tshopo, además de Bas-Uélé.
Una epidemia que no está bajo control
90 días después del primer caso, la epidemia que afecta a la RD del Congo sigue sin estar controlada. Así lo ha apuntado el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien ha explicado que el brote se ve impulsado por la inseguridad y los desplazamientos.
Por otro lado, el jefe de la OMS ha detallado que la epidemia sigue generando peligro. "Tenemos que ser sinceros: la epidemia no está ni mucho menos bajo control. El brote tuvo un inicio fulgurante y todavía estamos intentando recuperarnos de esa ventaja".
Continuan los controles de seguridad
Aunque el ébola está afectando principalmente a la RD del Congo, lo cierto es que la epidemia puede extenderse más allá de sus fronteras. Es por ello que el jefe de la OMS ha advertido de que el brote no se dará por concluido hasta que no se registren y se rompan todas las cadenas de transmisión.
"El riesgo no se detiene en las fronteras de la República Democrática del Congo. Uganda ya ha parado la transmisión después del salto inicial, y felicito al gobierno y al pueblo de Uganda por su respuesta decisiva. El mes pasado, sin embargo, un viajero transportó el virus a Francia. Las fronteras pueden ralentizar una respuesta, pero no detienen un virus", ha subrayado.
No obstante, Tedros ha recalcado el liderazgo del Gobierno de la República Democrática del Congo para elevar la respuesta sanitaria junto a la OMS y los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
"Estamos fortaleciendo la vigilancia basada en la comunidad, ampliando la capacidad de atención médica, apoyando unos entierros seguros y dignos, trabajando con las comunidades para crear confianza y sensación de identificación y promoviendo ensayos clínicos para vacunas y tratamientos", ha recalcado.
La epidemia de mayor crecimiento
El brote se convirtió este lunes en el segundo peor de ébola de la historia, al superar al que golpeó también al este de la RDC entre 2018 y 2020 y que causó 2.299 muertes y 3.481 casos. Aún así, las cifras aún se mantienen alejadas del caso más grave registrado hasta la fecha, que provocó 11.000 muertos y 28.000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016.
Sin embargo, la epidemia actual, que superó la barrera de los 5.000 casos menos de dos semanas después de rebasar los 4.000 contagios, es la de crecimiento más rápido desde su declaración respecto a cualquier brote anterior.

