Según ha informado el Departamento de Policía de Nueva York, el hombre se topó con un agente de seguridad del templo, que le impidió el paso. Posteriormente, el sospechoso ha sido detenido en las afueras de la catedral.
"Esto muestra que se trataba de algo muy, muy sospechoso", ha indicado un portavoz de la Policía, que ha destacado que hace tan sólo dos días la catedral de Notre Dame, en París, fue devastada por las llamas.
El sospechoso ha señalado que llevaba los bidones porque tenía que llenar el tanque de su coche, que se había quedado sin gasolina. Al revisar el vehículo, los agentes se percataron de que éste todavía tenía combustible.
