SOCIALDEMOCRACIA EUROPEA

El caso sueco es un espejismo en pleno declive de la socialdemocracia en Europa

La izquierda tradicional europea sufre de una sus mayores crisis en décadas, mientras intenta buscar la receta para frenar el auge de la extrema derecha.

Diana Rodríguez Pretel

Madrid |

Reportaje: Diana Rodríguez Pretel / Imagen: Caisa Rasmussen - Europa Press / Líder socialdemócrata sueca, Magdalena Andersson.

La socialdemocracia en la Unión Europea se desmorona, pierde terreno y sufre una de sus peores crisis en décadas mientras sigue buscando la receta para frenar el auge de la extrema derecha.

En Francia, el Partido Socialista ha visto cómo, tanto la extrema derecha como La Francia Insumisa, se disputan el que fue su espacio político. En Italia, el histórico Partido Socialista quedó completamente devastado tras los escándalos de corrupción de los años 90 hasta terminar desapareciendo. También Portugal, donde el primer ministro hoy es conservador. Y algo similar ocurrió en Grecia con el Pasok, que dejó de ser la fuerza hegemónica para convertirse en un partido muy debilitado tras la crisis financiera. Los socialdemócratas se desinflan y actualmente solo gobiernan en España, Dinamarca y Malta. Y si miramos fuera de la Unión Europea, queda Reino Unido.

“Los partidos socialdemócratas tienen que renovarse o morir”

Los expertos se preguntan si es irreversible la agonía de la socialdemocracia en Europa. Una de las claves es que el voto obrero ya no es solo patrimonio exclusivo de la izquierda tradicional, como admite Javier Martín Merchán, politólogo y profesor de la Universidad Pontificia Comillas. El experto señala que “hay un núcleo moderadamente protegido por las políticas tradicionales de los partidos socialdemócratas, que la literatura llama insiders, y crecientemente hay una periferia de trabajadores precarios que generalmente son los que conforman los jóvenes, algunos inmigrantes, los parados de más 50 años y esos son lo que generalmente llamamos los outsiders”. La explicación, según Javier Martín Merchán, es que si los partidos socialdemócratas deciden desatender a estos colectivos lógicamente se sienten atraídos por otro tipo de formaciones políticas que suelen ser o de carácter populista o de derecha radical.

“Suecia es una excepción y no cabe esperar ningún resurgir de la socialdemocracia en el resto de Europa”

El caso sueco es la excepción dentro de un panorama desolador: acaban de ganar los socialdemócratas -por los pelos- provocando la dimisión de su primer ministro conservador. “Si hablamos de ese hueco tradicional de centro izquierda que hemos llamado socialdemocracia durante muchos años, Suecia es una excepción y no cabe esperar ningún resurgir de la socialdemocracia en el resto de Europa”, como admite este profesor de la Universidad Pontificia Comillas.

Martín Merchán asegura que “estamos llegando a un punto de no retorno en Europa en el que la socialdemocracia está muriendo, no hay marcha atrás, salvo que entendamos que la socialdemocracia puede mutar a algo muy diferente a lo que fue en su día”. Porque “los partidos socialdemócratas tienen que renovarse o morir”, afirma, “tienen que decir algo sobre eso o serán los partidos de derecha radical los que capten todo ese descontento en torno a cuestiones relacionadas con la inmigración, la precariedad, la frustración de expectativas o el fracaso del Estado de bienestar”.