En la sección de 'Los dispares' en 'Por Fin' los participantes han hecho honor al nombre. Ángel Antonio Herrera ha dirigido una pregunta a Elisa Beni y Ketty Garat: cómo se puede criticar a Donald Trump y, al mismo tiempo, coincidir con su planteamiento en materia de guerra.
"¿Cómo es posible estar en contra de Donald Trump [...] y entonces asumir esa política de guerra en lugar de no asumirla?", ha planteado. Ketty Garatha rechazado esa afirmación y asegura que hay matices. "No, no digo que haya que asumirla", ha respondido. En política internacional no todo es blanco o negro. "Entre el blanco y el negro hay una enorme escala de grises", y asegura que España puede oponerse tanto a la guerra como al estilo político de Trump sin necesidad de dinamitar sus relaciones con Estados Unidos.
Para Garat, el problema no está tanto en el fondo como en la forma. Considera que el Gobierno está tensando innecesariamente la cuerda con Washington, especialmente en cuestiones sensibles como las bases de Rota y Morón. A su juicio, España debería moverse con "más astucia" dentro del marco europeo, evitando convertirse en una especie de "avanzadilla" que rompa la coordinación con sus socios. "No hay necesidad de cabrear aún más a Estados Unidos".
En esa misma línea, Elisa Beni asegura que esta cuestión "consiste en nadar entre varias aguas". Para la analista, el patrón se repite: una política exterior marcada por decisiones personalistas que priorizan la confrontación.
Beni ha recordado las de fricciones recientes —Argelia, Marruecos, Argentina, Israel— para sostener que el Gobierno tiende a "polarizar" y "ponerse enfrente" de otros países. "La política exterior española consiste últimamente en la santa voluntad de Pedro Sánchez".
En el caso concreto de Estados Unidos, interpreta el movimiento como una búsqueda de rédito político. "Sánchez es adversativo", y destaca que la postura exterior le beneficia internamente.
