Este lunes ha tenido lugar la primera reunión de Pedro Sánchez con sus socios de investidura para dar explicaciones sobre la corrupción que rodea a su entorno y escuchar las medidas a tomar en este sentido. La primera en reunirse con Sánchez ha sido la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que se ha mostrado muy crítica con las explicaciones del presidente, que ha considerado "insuficientes".
"Basta de cinismos, no es verdad que la corrupción sea inevitable. Claro que es evitable, no todos somos iguales (…) En este mismo ministerio, mientras un equipo muy pequeño de mujeres nos dejábamos la piel haciendo ERTEs, había otra gente aquí al lado presuntamente robando", ha señalado la líder de Sumar.
Díaz ha anunciado que ha acordado con Sánchez convocar "con carácter inmediato" una comisión de seguimiento "para el abordaje de medidas de regeneración democrática" haciendo hincapié en dos clave: eliminar losaforamientos y el cese de la permisibilidad de contratos públicos en las empresas vinculadas a los procesos de corrupción.
También ha exigido a Sánchez la limpieza absoluta de todos los rincones de poder que se puedan haber visto implicados en la presunta trama de corrupción del caso Koldo y ha pedido un reseteo de la legislatura.
La dirigente de Sumar ha expresado el malestar de su formación y ha exigido un "giro de 180 grados" en el Gobierno de coalición con "respeto, plazos y de manera transparente". "El PSOE no puede hacer como si nada hubiera pasado, porque es muy grave, rompe la confianza y exige extirpar la corrupción", ha sentenciado.

