La crisis diplomática entre España y Marruecos tras los hechos vividos en Ceuta la semana pasada han provocado un inusual consenso político en el Congreso. Ayer, Sumar y Podemos presentaban una proposición no de ley en el Congreso para pedir que España deje de compartir con Marruecos la organización del Mundial de fútbol de 2030, que también tiene como sede a Portugal, "a la luz de los graves acontecimientos ocurridos en la frontera de Ceuta".
Hoy ha sido el turno de Vox, que ha registrado otra proposición no de ley para instar al Gobierno a solicitar ante la FIFA la exclusión de Marruecos como país coorganizador del Mundial de fútbol de 2030, una postura que coincide con las ya planteadas por Sumar y Podemos, pero por motivos distintos.
El partido de Santiago Abascal sostiene que los recientes episodios en la frontera de Ceuta han supuesto una "quiebra absoluta de la confianza" entre ambos países y considera que Marruecos ya no reúne las condiciones para compartir con España y Portugal la organización del torneo. En su iniciativa, Vox argumenta que Rabat "no es un socio leal ni fiable" y que la candidatura conjunta requiere una relación de cooperación y estabilidad que, a su juicio, ha desaparecido.
Cabe recordar que, además, desde Marruecos presionan para que la final del Mundial se juegue en su país, cuando la propuesta inicial corría a cargo únicamente de España y Portugal. Desde la FIFA también parece que se podría jugar en Rabat, algo que ha provocado la indignación de muchos aficionados, que ven cómo la candidatura carece de sentido.
Sumar y Podemos ya habían pedido revisar la candidatura
La propuesta de Vox llega apenas un día después de que Sumar registrara otra iniciativa parlamentaria para abrir un debate sobre la continuidad de Marruecos como anfitrión del Mundial. La formación liderada por Yolanda Díaz vincula su petición a la gestión de la crisis migratoria y a las denuncias sobre derechos humanos, defendiendo que España no debería compartir la organización del campeonato con un país al que acusa de utilizar la migración como herramienta de presión política.
En la misma línea se ha pronunciado Podemos, que también ha reclamado que Marruecos quede fuera de la organización del torneo y ha defendido que el Mundial pueda celebrarse únicamente entre España y Portugal.
Aunque los tres partidos coinciden en reclamar la exclusión de Marruecos, sus argumentos son diferentes: Vox centra su discurso en la seguridad, la política exterior y el deterioro de las relaciones bilaterales tras la crisis de Ceuta, mientras que Sumar y Podemos justifican su posición por razones relacionadas con los derechos humanos y el uso político de los flujos migratorios.
Por el momento, el Ejecutivo no ha modificado su posición y continúa respaldando la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para albergar el Mundial de 2030, pese a las diferencias surgidas dentro de la propia mayoría parlamentaria. La FIFA tampoco ha anunciado ningún cambio respecto a la organización del torneo, cuya sede fue adjudicada conjuntamente a los tres países, además de los partidos inaugurales previstos en Uruguay, Argentina y Paraguay para conmemorar el centenario del campeonato.

