La resaca electoral andaluza, los acuerdos entre el PSC y ERC para los presupuestos catalanes y la sentencia favorable a Shakira frente a Hacienda marcan una jornada política y económica en la que los partidos empiezan ya a mover ficha tras el 28M andaluz.
Moreno gana, pero depende de Vox
Lo primero es la digestión que cada partido viene haciendo del resultado en Andalucía. No tiene prisa Juanma Moreno para hacer los primeros movimientos en busca de los apoyos que le faltan para ser investido porque hasta el once de junio no se constituye el Parlamento andaluz. Y luego hay dos meses de plazo para hacer cuentas y llegar a acuerdos.
Esgrime Moreno los datos que más le benefician y que le diferencian de Guardiola, Azcón o Mañueco para defender, veremos por cuánto tiempo, que sus resultados son suficientemente contundentes para gobernar en solitario. Ciento cincuenta mil votos más que en los anteriores comicios y más de veinte puntos de distancia con el segundo, el PSOE, y casi treinta con el tercero, Vox.
Lógicamente se agarra a los datos que le mejoran y no a que se ha dejado por el camino cinco diputados. María Guardiola también esgrimía que había mejorado en cinco puntos y sacado un escaño más; Azcón que había logrado doblar su distancia con el segundo. Y ambos acabaron tragando con la prioridad nacional y el “menas no” de Vox. Y a eso está predestinado también Fernández Mañueco a pesar de mejorar en escaños, votos y porcentaje.
Cuatro elecciones autonómicas después, Feijóo insiste en lo que ya venía defendiendo. Que el cambio en España está más cerca —ciertamente cada vez está más cerca aunque no se sepa cuándo— y explica que el discurso del miedo de Sánchez ya no asusta porque el que da miedo es el propio Sánchez.
El presidente del Gobierno ha seguido el guion ya visto en los anteriores comicios. Se volcó en la campaña pero después del batacazo, si te he visto no me acuerdo. Lo más parecido a análisis político es la frase que metió con calzador en su discurso durante la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud para decir que frente a quien invoca la prioridad nacional para excluir, la verdadera prioridad debe ser tratar a todos por igual.
Bueno, pues lo tenía y lo tiene fácil el PSOE que dirige Sánchez para evitar que esta cuestión forme parte de acuerdos de gobierno. En su mano estaba evitarlo.
PSC y ERC sellan su acuerdo presupuestario
Ni veinticuatro horas han aguantado Illa y Junqueras en ocultar su casamiento. Pasadas las andaluzas agendaron un acto para defender el llamado tren orbital que conectará las coronas metropolitanas de Barcelona allá por 2041 con el único objetivo de echarse flores el uno al otro.
Hoy mismo se van a reunir Salvador Illa y Oriol Junqueras en el Palau de la Generalitat para rubricar el acuerdo de presupuestos. Pasado mañana serán los Comunes quienes lo rubriquen y el viernes ya lo podrá aprobar el gobierno catalán para enviarlos al Parlament.
Esta vez con la intención no de retirarlos sino de aprobarlos una vez que ha acordado ya destinar más de quinientos millones de euros a la Agencia Tributaria catalana lo que queda de legislatura.
Para cumplir los trámites se han convocado para mañana miércoles la comisión bilateral Generalitat-Estado y la comisión mixta de transferencias para terminar de concretar los fondos estatales con los que, además de esta ampliación del tren, se afrontarán otros proyectos.
También la cesión de la gestión del litoral catalán y acciones en favor del catalán en el exterior.
Shakira gana a Hacienda
Y lo de Shakira. Y los ecos que puede tener en otras actuaciones de la Agencia Tributaria como ya pasó con la victoria de Xabi Alonso o Piqué.
Si en el caso de los futbolistas era por la utilización de empresas para llevar sus derechos de imagen, en el caso de la cantante colombiana es por la forma en la que Hacienda contabiliza los 183 días mínimos en los que una persona debe vivir en España para contribuir aquí.
La sentencia de la Audiencia Nacional detalla que la Agencia no ha podido demostrar que así haya sido al haber acreditado únicamente de forma fehaciente que vivía aquí 163 días. Los otros veinte que contabilizaba eran “supuestos” porque en su mayoría eran días previos a sus conciertos que Hacienda daba por hecho que estaba en España, pero no lo puede demostrar.
Hay que recordar que ese año 2011 Shakira ofreció 120 conciertos en 37 países distintos. Y que todavía no tenía su familia en España ni tenía hijos.
La Agencia Tributaria ya ha anunciado su intención de recurrir la sentencia ante el Supremo. Y recuerda que Shakira ya aceptó un acuerdo con Hacienda para los años 2012, 2013 y 2014. Años en los que la cantante sí reconoció en su momento haber estado viviendo en nuestro país.
