Revés parlamentario para el Gobierno tras el rechazo de Junts a dos decretos clave, con la reapertura de la negociación del ómnibus y el debate político trasladado a la precampaña en Castilla y León. En paralelo, el PP reactiva la discusión sobre el regreso de don Juan Carlos a España tras la desclasificación de los documentos del 23F, así resume Carlos Alsina las principales noticias del día.
Junts tumba el escudo social y el decreto de precios
Lo primero es la sorpresa que ayer se llevó el Gobierno. Porque Junts no solo tumbó el decreto con el llamado escudo social, sino que también hizo lo propio con el que topaba los precios en situaciones de emergencia. De los cuatro que había que convalidar, el Parlamento solo lo hizo con el de las ayudas por los accidentes de Adamuz y Gelida y el de la subida de las pensiones.
Que de nuevo este año ha tenido que rehacer el Gobierno sacándolas del primer ómnibus para que sea aprobado por amplísima mayoría sin que nadie del Ejecutivo haya explicado todavía por qué no se hizo así desde el principio.
El miedo insuflado a los pensionistas hace un mes se repite ahora con las personas vulnerables. Si antes de la votación era el ministro Bolaños el que atacaba a Junts por afirmar que con la limitación de los desahucios se estarían protegiendo algunas okupaciones, después era mucho más directo el también ministro y aspirante Bustinduy acusándoles de servir a los poderosos.
Junts ha explicado que el mismo día que se aprobaron los decretos en el Consejo de Ministros los grupos parlamentarios recibieron los borradores y ahí constaba que el escudo social iba a ir en el de las pensiones y, separado, lo relativo a los desahucios. Pero que luego en la reunión del gabinete se rehicieron. Perdida la votación y rechazado por segunda vez el decreto ómnibus, el Gobierno vuelve a abrirse ahora a dividirlo. La urgencia de las otras medidas con las que la mayoría del Parlamento sí está de acuerdo puede esperar.
Entre estas otras medidas está la exención de pagar IRPF por las ayudas que recibieron quienes sufrieron daños personales en los incendios del pasado verano, por ejemplo en Castilla y León. Y por eso Pedro Sánchez llamó anoche a PP y Vox el bloque del bloqueo de los derechos de los ciudadanos.
Castilla y León: campaña en marcha y equilibrio ajustado
Están contentos los castellanos y leoneses porque tienen por delante dos semanas de mítines hasta el quince de marzo. Ese domingo estaremos por aquí los de siempre para contarles el resultado electoral. Las encuestas que se están publicando hasta ahora sitúan al popular Mañueco ligeramente por delante (34%) y al socialista Carlos Martínez mejorando también en intención de voto (por encima del 30%), lo que ya es una novedad para un candidato socialista.
Aunque solo el primero tendría opciones de gobernar con Soria Ya o con Vox, que empieza a flojear y baja ya del 18%. Hablando de Vox, nuevo lío para Abascal y su ombligo. En Murcia, los cinco miembros de la dirección provincial del partido —de la cuerda de Abascal— han presentado su dimisión para poder renovar al presidente regional Antelo, enfrentado con la dirección nacional que quería retirarle del cargo.
El presidente de la Junta, Mañueco, viene recordando que sin Vox se gobierna mejor. No se ha referido al documento marco elaborado por Feijóo sobre cómo entenderse con Vox. Mientras que Martínez ha citado a Sánchez lo justo —estaba presente— y se ha centrado en sus propuestas para Castilla y León. Una campaña atípica para lo que estamos acostumbrados.
Es un duelo de ganadores. Mañueco ganó las autonómicas de 2022 —las de 2019 las perdió, pero gobernó con el partido que entonces se llamaba Ciudadanos—. A Martínez le avalan cuatro mayorías absolutas en Soria y ser el candidato menos sanchista de los que ha presentado el PSOE en Extremadura, Aragón o Andalucía. Ya ganaba antes de Sánchez.
El 23F y el debate sobre el regreso de don Juan Carlos
Está el Partido Popular buscando su sitio. Si cuando Pedro Sánchez anunció el lunes que iba a desclasificar los documentos del 23F le acusó de utilizarlo como cortina de humo, ahora que ya son públicos es Feijóo el que se agarra a ellos para sacar un debate que no estaba sobre la mesa en este momento: el regreso de don Juan Carlos a España para vivir aquí el tiempo que le quede.
Afirma Feijóo que no vale que el Gobierno no tenga opinión sobre esto y que debe pronunciarse. Bolaños ha explicado que el Ejecutivo no es quien para decidir y que es el propio Juan Carlos el que debe hacerlo, recordando que cuando quiere regresa a España, por ejemplo para ir a las regatas.
Lo que ocurre es que, queriendo poner en un brete al Ejecutivo, lo que ha hecho el PP es endosárselo al rey Felipe. Zarzuela se ha visto obligada a hacer saber que la decisión de volver o seguir en Abu Dabi corresponde únicamente a don Juan Carlos. Que igual que se fue por deseo propio puede volver cuando quiera.
En su última visita afirmó, cuando le preguntaron, que tenía muchas ganas de volver. Y eso es lo que hace saber a quien le escucha, dejando entrever que si no regresa es porque no puede. Y eso es lo que debe de haber entendido Feijóo.

