Aragón celebra San Jorge con acuerdo político entre PP y Vox, continúan los juicios clave en la Audiencia Nacional y el Supremo, y la cultura protagoniza la jornada con la entrega del Premio Cervantes. Así resume Carlos Alsina las principales noticias del día.
Aragón, San Jorge y el acuerdo PP-Vox
Lo primero es Aragón, que hoy celebra a su patrón San Jorge. Onomástica de su presidente autonómico, que lo volverá a ser en virtud al acuerdo cerrado por el PP con Vox. La base es la misma que en Extremadura. Y será la misma en Castilla y León y veremos qué ocurre en Andalucía.
La redacción del punto dedicado a la prioridad nacional es idéntico. Ahí se notan las manos de Tellado y Abascal, padres de la criatura. Prioridad nacional para acceder a ayudas, subvenciones y prestaciones públicas. Como Guardiola lo que quiere destacar Jorge Azcón es que se cumplirá la ley.
Además de un senador, una vicepresidencia y dos consejerías -Servicios Sociales y Agricultura- como en Extremadura Vox le ha sacado en Aragón al PP una tercera consejería, la de Medio Ambiente y Turismo. La mitad de las seis que tendrán los populares trasladando a la perfección el porcentaje de voto obtenido por cada partido como se recoge el plan marco de Génova.
En Extremadura ya ha sido investida María Guardiola. Ya habrá gritado, llorado y celebrado como aseguró ayer que iba a hacer porque la batalla en estos cuatro meses ha sido dura. Y para que quede claro ha decidido tomar posesión mañana de su cargo en el anfiteatro romano de Mérida, que hace dos mil años encumbraba a gladiadores y ahora, por primera vez, a políticos. Ha dejado claro en cualquier caso Guardiola que no se fía del todo de Vox porque ya le ha dicho a su socio de gobierno que ahora toca dejar a un lado el ruido y la provocación.
Juicios: Kitchen y caso mascarillas
A las diez de la mañana se retoma el juicio de la Kitchen en la Audiencia Nacional con el expresidente Mariano Rajoy como primero en declarar como testigo. Conviene recordar que en la instrucción ni la Fiscalía Anticorrupción ni el PSOE como acusación popular pidieron nunca la imputación de Rajoy. Por mucho que ahora en los discursos de otra sensación. Sí se pidió la de María Dolores de Cospedal, que testifica después de su antiguo jefe, pero la Audiencia rechazó esa imputación. Provisionalmente. Veremos lo que ocurre después.
Se le preguntará a Rajoy por su versión del supuesto audio que Bárcenas dice que existía pero no logra demostrar en el que el ex presidente metía en una trituradora un papel con los pagos en B del partido. Y él podrá repetir que, como ocurre con los presientes, vivía en babia y no sabía lo que hacía nadie en el partido ni en su ministerio del Interior.
En el juicio por el caso mascarillas turno hoy para los agentes que lo investigaron. En la sesión de ayer se escuchó al ex gerente del PSOE Moreno Pavón negar que el partido pagara con chistorras, lechugas o soles porque no se daban billetes de más de cincuenta euros.
Antes había intentado la defensa de Koldo demostrar que el efectivo que tenía el asesor en su casa salió del partido, incluso que alguno de esos pagos no se declararon al Tribunal de Cuentas. Sí contó Moreno Pavón que era el propio Ábalos el que autorizaba los gastos que tenía que devolverle el partido.
Cultura: Premio Cervantes y literatura
Todo listo ya en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá para la entrega del Cervantes al escritor mexicano Gonzálo Celorio. En el tradicional almuerzo con el que le homenajearon ayer los reyes en el Palacio Real recordó Felipe VI que la literatura es una gran escuela de libertad. Y que el español ni excluye ni separa.
Insiste en ello el galardonado hoy en varias entrevistas en las que afirma que sin lengua española no habría naciones latinoamericanas. Y dice orgulloso: Esta lengua ha conservado milagrosamente su unidad en un territorio vastísimo. Desde Río Bravo hasta la Patagonia solo en América.
Va a dedicar su discurso al humor en el Quijote porque, afirma con razón, que con el sentido del humor se defiende la libertad. La libertad de escribir disparates. Raúl del Pozo hablaba de Cuenca como la Manhattan medieval, mostrándose agradecido de todo lo que le había enseñado. Hoy es esta ciudad la que le homenajea y reconoce como lo que era: un destacadísimo escritor.

