CORRUPCIÓN EN EL PSOE

Sánchez defiende a su mujer, a su hermano y a Zapatero y rechaza dimitir: "La pregunta es cómo no vamos a continuar en el Gobierno"

El presidente del Gobierno ha comparecido hoy para hablar de los diversos casos de corrupción que azotan al PSOE, en especial el caso mascarillas, por el que Ábalos ha sido condenado a 24 años de prisión.

Toño López-Carrasco

Madrid |

Pedro Sánchez, tras su comparecencia en el Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez ha comparecido hoy en el Congreso en uno de los momentos más delicados de la legislatura, marcado por varias investigaciones judiciales que afectan al entorno del PSOE y por la reciente condena del exministro y exsecretario de Organización socialista José Luis Ábalos.

Caso mascarillas

La comparecencia llega apenas dos días después de que el Tribunal Supremo condenara a Ábalos a 24 años y tres meses de prisión por su participación en la trama de adjudicaciones irregulares de contratos de material sanitario durante la pandemia, convirtiéndose en el ministro con más condena de prisión de la historia de la democracia española.

El denominado caso mascarillas constituye actualmente el principal frente judicial para el PSOE, especialmente al tener miembros de su gobierno involucrados. La investigación concluyó que una organización integrada por Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama obtuvo beneficios ilícitos mediante contratos públicos de compra de mascarillas durante la crisis del Covid-19. El Supremo ha considerado acreditados delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias, imponiendo además 19 años de prisión a Koldo García.

En su declaración, Sánchez lo ha calificado como "un caso flagrante y grave de corrupción, protagonizado por unas personas concretas que se aprovecharon de su peso dentro del Partido Socialista y en el Gobierno para ganar dinero".

Caso Plus Ultra

También ha hablado del caso Plus Ultra y su rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea en 2021 a través de la SEPI. La investigación judicial trata de determinar si en torno a esa operación pudieron producirse delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y otras irregularidades.

La causa ha adquirido una gran relevancia política porque entre los investigados figura el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Zapatero niega cualquier actuación irregular y sostiene que nunca intervino para favorecer el rescate de la compañía. La oposición considera que el caso amplía la sombra de sospecha sobre el entorno socialista, mientras el PSOE insiste en que debe respetarse la presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial firme.

"Nadie ha podido aún sacar conclusiones. El Ejecutivo de coalición progresista no tiene nada que ocultar y nada que lamentar", declaraba Sánchez al final de su comparecencia.

Caso Begoña y caso David Sánchez

Otro de los asuntos que previsiblemente centrará el debate parlamentario es la investigación que afecta a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, y a David Sánchez, hermano del presidente.

En el caso de Begoña, la causa judicial examina presuntos delitos relacionados con tráfico de influencias, corrupción en los negocios y gestión de fondos, aunque el procedimiento continúa en fase judicial y no existe ninguna condena firme. La oposición ha convertido este caso en uno de sus principales argumentos contra el Ejecutivo, mientras el Gobierno denuncia una estrategia de desgaste político basada en procedimientos todavía abiertos.

En el caso de David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez, la causa judicial investiga si la Diputación de Badajoz creó presuntamente un puesto público a medida para él y si en su contratación pudieron cometerse delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias.

El juicio quedó visto para sentencia a comienzos de junio de 2026 tras varias semanas de declaraciones de acusados, funcionarios y testigos. Las acusaciones sostienen que la plaza fue diseñada específicamente para David Sánchez, mientras que las defensas niegan cualquier irregularidad y aseguran que el proceso de contratación se ajustó a la legalidad.

Por su parte, Sánchez ha dicho que "se basa en bulos, pseudomedios y desinformación": "Primero el bulo como titular, después la denuncia y, por último, el daño". Ha asegurado que "no va a usar la tribuna para reivindicar la inocencia de mi familia; lo harán ellos mismos en los tribunales".

El presidente del Gobierno, al final de su comparecencia, ha explicado que se tratan de "una serie de acciones coordinadas que buscan debilitar la acción del Ejecutivo mediante ataques personales, campañas de desinformación y mentiras".

Como era de esperar, Sánchez ha defendido a su familia y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero: "Ante este panorama, la pregunta no es si debemos continuar. La pregunta es cómo no vamos a continuar".