El Centro Superior de Información de la Defensa (CESID) era el servicio de inteligencia español dependiente del Ministerio de Defensa. Fue creado en 1977 como heredero del Servicio Central de Documentación (SECED) en plena transición política.
Según se desprende de los documentos del 23F desclasificados por el Gobierno, el CESID estaba formado por oficiales del Ejército de Tierra, Armada y Aire; oficiales y suboficiales de la Guardia Civil y personal civil especializado. También contaba con unidades operativas específicas, como la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME).
La misión del CESID era diversa, pero con objetivos delimitados: se encargaban de obtener información estratégica, detectar amenazas tanto internas como externas, coordinar la inteligencia militar y policial y proteger la seguridad del Estado.
Participación de la AOME en el 23F
Según los documentos, seis agentes de la AOME participaron activamente en los hechos: "O bien conocían los hechos antes del 23 o planificaron un apoyo operativo que lo llevaron a efecto y que posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos del día 23".
El capitán García Almenta, el capitán Gómez Iglesias, el sargento Miguel Sales y el cabo Monge Segura "conocían los hechos concretos del 23 de Febrero antes de que ocurrieran", señala la documentación. Por su parte, el comandante Cortina "no está comprobado que lo supiera, pero hay indicios de que así fuera".
En concreto, según el relato de las actuaciones expuesto en los documentos, "el capitán García Almenta dispuso de los medios, emisores, receptores y vehículos y los distribuyó al sargento Miguel Sales, al cabo Rafael Monge y al cabo José Moya Gómez para el apoyo de la columna que se dirigió a las Cortes".
Además, "el capitán Gómez Iglesias se mantuvo en contacto con el capitán García Almenta y dirigió al cabo Rafael Monge en la marcha hacia el Congreso". De su lado, "el sargento Sales Maroto y el cabo Moya Gómez realizaron misiones de control en la zona del Congreso".
La noche del 23F
En el momento en el que se produjo el asalto, los documentos muestran que el CESID activó de inmediato su dispositivo interno a partir del que se construye un Centro de Operaciones, se pasó a situación de alerta y se establecieron todo tipo de enlaces con la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM), Capitanías Generales, la Dirección General de la Guardia Civil y la Policía Nacional. También se llevaron a cabo despliegues de equipos informativos en los accesos a la ciudad de Madrid y se enviaron directivos a la zona del Congreso.
"Dos directivos del CESID lograron penetrar en el Congreso y hablar con los jefes de los allí encerrados (Tejero, Menéndez, Pardo Zancada)", se expone en los documentos. Esos cabecillas del asalto a la Cámara Baja y el secuestro de ministros y diputados "explicaron su actitud, que en aquel momento parecía irreductible, y no pusieron ninguna dificultad para la salida posterior del personal del CESID", se añade en el informe.
Además, indica que "otros miembros del CESID pudieron entrar igualmente en el Congreso y hablar con algunos de los números de la Guardia Civil participantes en la ocupación". De esta manera "se supo enseguida que el núcleo verdaderamente comprometido era una minoría, y el resto habían ido engañados".
Movimientos posteriores al 23F
Sobre las actividades posteriores al día de la intentona golpista, el documento informa de que en la AOME "se dio orden de activar la 'Operación Míster'", mediante la cual "se corrigieron fechas" para "justificar" los movimientos del personal de la unidad el 23F, tras una reunión a la que Cortina convocó a García Almenta, Sales Maroto y Monge Segura.
La dirección del CESID ordenó "un informe con carácter no judicial" para tratar de esclarecer lo ocurrido en la AOME el día de marras, en virtud del cual y de las posteriores declaraciones ante el juez instructor de la causa del 23F "se comprobó" que había "contradicciones" en las declaraciones de García Almenta, Gómez Iglesias, Monge Segura y Sales Maroto. Tras eso, por orden de la dirección del CESID, Cortina y los citados "causan baja" en la AOME.
El documento informa de otros hechos sucedidos con posterioridad a los expuestos. Destaca que, tras la salida de Cortina y los otros mandos de la unidad, se registran "faltas de disciplina y lealtad" con los nuevos mandos "al solidarizarse con los que habían sido dados de baja". De hecho, llegaron a reunirse con ellos "a pesar de la orden expresa de no hacerlo". Esto condujo a la expulsión de otros cuatro agentes.
Cortina salió del Ejército tras el proceso judicial del 23F y se dedicó a labores de asesoría, seguridad y en el sector armamentístico. Además, Gómez Iglesias fue procesado, condenado y posteriormente indultado. El documento aclara el destino de los demás: García Almenta no fue procesado y fue destinado al Estado Mayor Conjunto de la Defensa (EMACON); Monge pasó al Servicio de Información de la Guardia Civil; Moya causó baja en la Guardia Civil tras ser expulsado del CESID; y Sales fue destinado al DCI.

